Feminismo Sin Fronteras: Museo A la Misoginia

En Londres hay un museo sobre Jack el Destripador* y sus víctimas. Este asesino en serie, el cual asesinó, mutiló y se quitó los órganos (útero, riñones etc) de por lo menos cinco prostitutas hace un siglo, tiene un museo en Londres, donde la gente se puede sacar selfies junto a imágenes hechas en cera de las víctimas, ver fotos de autopsias o leer informes policiales.
Pues sí, como lo leeis. Está en la zona del “East End” e iba a ser un museo dedicado a las mujeres de esa zona, algunas de ellas luchadoras por derechos civiles. Gente pobre, emigrantes de la época. En lugar de eso han abierto un museo a la misoginia. Quienes nos ponemos las gafas violetas (feministas) sabemos muy bien que estos asesinatos en serie, a mujeres pobres, prostitutas a quienes mutilaba, son actos de violencia sexista hechos por una persona que odiaba a las mujeres, lo cual convierte en este museo en algo infame y misógino tambien. Curiosamente, los asesinatos ocurrieron entre 1888 y 1891, cuando el movimiento sufragista en Inglaterra estaba empezando. Coincidencia?

El contexto no hay que olvidarlo: Las mujeres vivimos en un mundo donde la violencia hacia nosotras, por ser mujeres, sigue existiendo. Aqui en Inglaterra y Gales los números oficiales dicen que una en 5 mujeres ha sufrido algún ataque de tipo sexual. Así que un museo que en honor a la violencia sexista, que quereis que os diga, me parece de muy mal gusto.

Cuando salió a la luz lo del museo, se hicieron peticiones y protestas. El museo abrió de todas formas. La persona que estaba detrás de esta barbaridad, un tal Mark Palmer-Edgecumbe, dijo que había planeado hacer un museo de otro tipo, pero le pareció que hacer uno sobre las víctimas de un asesino misógino sería mas interesante.

Por suerte, las mujeres inglesas no se rinden. Cerca de este monumento a la violencia sexista, se ha abierto una especie de galería dedicada a las mujeres del “East End” londinense, una exhibición “como debería haber sido un museo en honor a las mujeres” según dice la website.  Se llama East End Women’s Museum. Para anunciar la galería, nada mejor que un cartel gigante que reza así: “Festeja a las sufragistas, no a los asesinos en serie“, aludiendo claramente al museo de Jack el Destripador.

Ultimas noticias dicen que por lo visto al museo misógino le han denegado unos permisos necesarios para unos carteles. Es de esperar que alguna vez desaparezca y si tenemos en cuenta las numerosas críticas, puede que sea pronto.

*No quiero poner el enlace para no darle publicidad. Si quieres ver la website, busca por Google “Jack the Ripper Museum”.

De buen rollito, gracias por no violarme, eh?

En la India, donde ultimamente han salido a la luz varios casos violencia de género especialmente brutales (violaciones en grupo y torturas) y otros casos de femicidios, una website de noticias india llamada Mintified ha decidido lanzar una campaña bajo el hashtag #blameonenotall (échale la culpa a uno, no a todos). En tal campaña, se ven a mujeres sosteniendo pancartas con texto escrito en inglés del tipo “No me importa invitar a mi amigo a mi casa, pq confío en él” o “Cuando mi padre y madre no están conmigo, mi tío no me hace sentirme incómoda“. Un texto que acompaña a la página de Facebook dice algo así como que es cierto que las mujeres tienen que aguantar que nos acosen por la calle, que nos manoseen sin previo consentimiento, etc, pero que “generalizar no está bien” ya que no todos los hombres violan. Y añade “Estos posters lo explican muy bien. Estas mujeres dan gracias” Y luego se ven las imágenes que he descrito arriba. La campaña en cuestión ha hecho flipar a muchas mujeres en el mundo mundial, (y con razón) las cuales han dicho que, hostias, ya, encima tenemos que estar agradecidas que no nos violen? Que fuerte, no? O sea:
-Lo que piensen los tíos y que se sientan ofendidos es mucho más importante que el vivir en una sociedad patriarcal donde una chica de 16 años se suicida tras haber sufrido una violación en grupo el mes anterior. En serio. Pobres hombres, cuanto sufren.
-Es cierto que no todos los hombres violan, pero  las mujeres vivimos en una cultura de la violación, en la cual la mayoría de los violadores nunca va a la cárcel, y se echa la culpa a la víctima y a todas las mujeres en general, por no vestirnos lo suficiente, o por caminar por la noche solas, etc, etc.
-Como dijo la feminista Julie Bindel hace tiempo, las mujeres somos el único grupo oprimido del que se espera que ame a su opresor. Cuanta razón tiene.

Tengo muy poca paciencia para este tipo de mierda, la cual no ocurre solamente en la India, pero en todos sitios, porque en todos lugares vivimos las mujeres en un sistema patriarcal y en todos sitios hay femicidios. Joder, que hace unos días asesinaron a una feminista en Estados Unidos. O sea, que hay que considerar el contexto de todo esto. Lo verdaderamente ofensivo no es el decir que la violación es algo tan endémico en este mundo, lo que realmente debería producir rechazo es que este tipo de cosas ocurran.

Feminismo Sin Fronteras: La religión y patriarcado

La religión es el brazo ejecutor del patriarcado. Bajo la excusa de la “tradición”  se inventan reglas para controlar y oprimir de las mujeres de la manera más vil. Pero, insisto, mi perspectiva feminista me dice que la religión es simplemente uno de los vehículos que el patriarcado se ha inventado para jodernos bien a las mujeres.

Y si no, mirad lo que ha pasado en Israel hace unas semanas, donde el sexismo disfrazado de religión campa a sus anchas: Cuatro mujeres activistas han ganado un juicio contra el ayuntamiento de una localidad, el cual se había negado a quitar carteles callejeros que exigen a las mujeres que 7304042412_5350e0f463_zse vistan de una forma “decente”. Esto ocurre en una ciudad donde habitan judíos y judías ultra-ortodoxos y aunque estos carteles fueron considerados ilegales por discriminar a las mujeres, siguen ahí, ya que si se quitaran se consideraría un gesto que podría provocar violencia  –y me imagino que no por parte de mujeres precisamente, si no de otros hombres. Según las activistas comentaron durante el juicio, ellas mismas se arreglan de una manera muy modesta y aun así reciben insultos y escupitajos en la calle, así que muy claramente esto es un caso de violencia de género estructural. La discriminación hacia las mujeres ya existe, motivada por la misoginia; la religión la justifica y sanciona.
Visto desde la mirada feminista, la religión se ha instalado de una forma algo parásita y al mismo tiempo cómplice activa del patriarcado, y se aprovecha de un atavismo que hace a tantos hombres despreciar y sentir asco de las mujeres, del cuerpo de las mujeres y de todo lo que represente el mundo femenino. Este asco por el cuerpo de las mujeres ha causado que estos judíos ortodoxos se nieguen a sentarse con mujeres en aviones y causen demoras (ha pasado varias veces) o que obliguen a las mujeres (sus esposas, madres, hijas) a sentarse en la parte de atrás de los buses, como salio a la luz que ocurría en Brooklyn, Nueva York (Este es el mismo tipo de segregación que ocurria entre personas de razas negras y blancas antes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos). Aquí en Reino Unido hubo jaleo el año pasado cuando en Londres, en barrios donde viven y circulan miembrxs de la religion judía ortodoxa, aparecieron carteles prohibiendo a las mujeres el paso por según que zonas. Muy fuerte.

En fin, por ahora mis felicidades a las cuatro activistas que han conseguido una victoria, aunque pequeña (un poco de dinero no puede suplir una vida entera de insultos), pero el mensaje esta claro: la discriminación hacia la mujer no debe ser tolerada.

En resumidas cuentas, lo que esto me demuestra es que la religion judía ortodoxa no es ni mejor ni peor que la católica o la musulmana, todas tienen en común la misoginia.

Foto, Flicker Creative Commons (Javier)

Las vidas negras importan — Pero solo si eres hombre

#Blacklivesmatter es el hashtag que está rondando por Twitter, mientras miles de personas protestan en varias ciudades de Estados Unidos por los asesinatos recientes de varios jóvenes/ hombres afroamericanos a manos de policías blancos. Los asesinatos han tenido lugar en los últimos meses y han puesto a la sociedad estadounidense, (la cual en teoría es una sociedad igualitaria, sin color, sin clases) en alerta. El racismo no ha muerto. A pesar que ya no se organizan linchamientos de hombres negros, y que muchas familias afroamericanas están disfrutando de una prosperidad que sus antepasados/as esclavos jamás se podrían haber imaginado (Michelle Obama, la primera dama, es descendiente de esclavxs) y de que se supone que Estados Unidos vive en una sociedad post-racial, el racismo sigue ahí, y sino que se lo pregunten a las familias de estás víctimas de violencia policial. Dicho esto, veo a tantas mujeres participando activamente en estas protestas, y me digo que es normal, ya que estos actos brutales ocurrieron en sus comunidades. Luchan por su derecho a disfrutar de una vida con paz y dignidad, y luchan por sus hermanos, maridos, hijos, novios… Hasta ahí muy bien. Solo que la policía no BLM-text-logo1-1024x116solo carga contra hombres y niños, sino que también lo hace contra mujeres y niñas y no se protesta, no se sale a la calle, no se habla de violencia racista y sexista. Este artículo de http://www.blackwomensblueprint.org/ (en inglés) explica que 22% de mujeres negras o de mezcla de razas sufren más casos de violaciones que las mujeres blancas, (y los medios ni las nombran) y que los casos de violencia de tipo sexual denunciados o no, son muchos más altos en la comunidad afroamericana y que en general hay muy poca información sobre la violencia que sufren las mujeres negras y esto está hecho adrede, para condenarlas a la invisibilización. La situación tiene una carga social especial, ya que hasta hace no tan poco tiempo se consideraba que una mujer negra, al ser esclava (y propiedad de un dueño blanco) no podía ser violada, ya que un hombre en realidad no podía violar su propiedad.

Los medios no cubren noticias relacionadas con la violencia policial sobre las mujeres porque todo lo relacionado con las mujeres y su opresión no interesa, y si son mujeres negras, menos todavía. Me parece muy justo que hayan tantas personas en las ciudades estadounidenses protestando la brutalidad recibida a manos de quienes se suponen que les tienen que proteger, pero no nos engañemos, cuando se habla de opresión se refieren a aquella sufrida por los hombres solamente. O sea, que las vidas de las personas negras importan, pero solo si eres hombre. Las mujeres han apoyado y siguen apoyando activamente causas de opresión hacia los hombres, me pregunto cuando van los hombres a marchar y protestar en la calle por la violencia que sufrimos nosotras.

http://actualidad.rt.com/actualidad/160240-manifestantes-marcha-homicidios-policiales-washington

Foto: http://blacklivesmatter.com/