Feminismo Sin Fronteras: La #culturadelaviolación era esto

No me apetecía escribir, así que he hecho un vídeo-comentario sobre esta noticia y la cultura de la violación:

Algunos enlaces: “Un alto precio por 20 minutos de acción”: la polémica defensa del padre de un joven violador sentenciado a 6 meses de prisión

El crimen sexual en Stanford que ha generado una ola de indignación universitaria y judicial

Petición para que cesen al juez

La vida con polla es mejor: Segunda parte

Dos noticias han salido a la luz en la misma semana, y las dos en el mismo país, Estados Unidos. Por un lado, el jugador de fútbol americano Ray Rice puede volver a jugar en la NFL (National Football League en inglés, o sea, la liga más famosa de fútbol profesional en EEUU). Para refrescar la memoria a mis lectoras y lectores, Rice había sido suspendido por la NFL después de que saliera a la luz un vídeo en el que le pega una paliza a su mujer en un ascensor. Por supuesto que Rice llevaba tiempo pegándola, pero era más fácil ignorar la violencia de género cuando no habían pruebas. Inmediatamente la NFL hizo una conferencia donde directivos de la organización condenaban la violencia de género (en EEUU se sigue llamando “doméstica), todos muy serios y tal. Pero vamos, que ya ha pasado el tiempo, y el mundo mundial no puede ni debe privarse del genio futbolístico que es Rice, y ya sabemos que los deportistas son todos héroes y al final, la culpa es de su esposa, por seguir en el matrimonio y además defenderle. Ah, hago un inciso aquí para añadir que Rice no ha pisado la cárcel a pesar de ser un maltratador. 
Pelillos a la mar.

marissa alexanderContrastemos esta noticia con otra que ha salido esta semana: Marissa Alexander va a ser liberada en enero, por fin. Que quien es Marissa Alexander? Es una victima de violencia de género. Una víctima de violencia machista la cual, cuando en medio de una pelea con su marido (el cual por lo visto tenía historial de abusar otras mujeres) se intentó defender sacando una pistola y pegando un tiro hacia la pared, para que el hombre la dejara en paz. O sea, que ni hirió ni mató a nadie. Pero al patriarcado esto le da igual. Las mujeres no tenemos derecho a defendernos y si lo hacemos seremos penalizadas: Sesenta años de cárcel es lo que pedían para ella al principio. Ahora, al admitir culpabilidad ha hecho un “trato” con el sistema judicial el cual va a conseguir que se la libere, tras estar en la cárcel unos 1.000 días. Tendrá que seguir su condena en su casa donde será obligada a llevar un brazalete que controla sus movimientos y tendrá siempre antecedentes penales. Cuando salió la noticia se habló sobre todo racismo, (los protagonistas de todas estas historias son afroamericanos) pero es sexismo lo que ha castigado y continúa castigando a Marissa  Alexander.

Volviendo a la historia de Ray Rice, comentarios sobre el vídeo de la paliza a su esposa la culpaban a ella por quedarse en el matrimonio. Según hemos visto con Marissa Alexander, esto es lo que pasa si intentas defenderte contra un marido maltratador: la víctima se convierte en culpable. Da igual que color seas, cuando tienes polla, vives mejor.

Foto de Marissa Alexander, de aquí.

La vida con polla es mejor

… O por lo menos, menos cara.

Esto es lo que dice la humorista y escritora estadounidense Sarah Silverman en un vídeo que ha lanzado hace poco, para recaudar fondos con el propósito de luchar contra la diferencia salarial entre mujeres y hombres. En EEUU, como en todo el mundo, las mujeres ganamos menos que los hombres por el mismo trabajo. Para ser exactas, 76 céntimos por cada dólar que ganan ellos. Según datos de Silverman, durante su vida laboral, la mujer estadounidense típicamente gana $500.000 menos que el hombre. La sociedad, (patriarcal, aunque la humorista no lo dice), le debe a las mujeres casi 30 trillones de dólares. Así que Silverman ha hecho este vídeo, (abajo) donde denuncia la situación y recauda fondos (la moda esa del “crowdfunding”) para darle ese dinero a las mujeres estadounidenses si se consiguen los casi 30 trillones. Si no se consigue, el dinero recaudado se donará a una ONG que lucha por los derechos legales de las mujeres.

En el vídeo, la humorista dice que como claramente se gana más dinero siendo hombre, pues que se va a poner una polla de plástico. Se la ha acusado de transfóbica, con lo que no estoy de acuerdo. El vídeo de Silverman denuncia lo que muchas mujeres ya sabemos, que en esta sociedad patriarcal, la vida con polla va mejor, ya que ganas más dinero y tienes más privilegios. Curiosamente, hablando de transfobia, ha salido un artículo hace poco en el que se siguen a mujeres y hombres trans, y por lo visto, las mujeres trans que siguen en su mismo curro de pre-cambio ganan menos dinero que cuando eran hombres, mientras que los hombres trans ganan más. Lo dicho, Sarah Silverman tiene razón, pero eso ya lo sabíamos.

(Lo que he comentado arriba es un resumen un poco a lo bestia de lo que dice Sarah Silverman en el vídeo: denuncia de diferencia salarial, dice que se pone polla y habla de la recaudación de fondos)

[youtube=http://youtu.be/Jz3khtAdwXo]

Mi blog: #patriarcado y #capital, alianza criminal

Hace unos meses escribí aquí sobre la denuncia de la empresa Hobby Lobby al gobierno de Obama, objetando la obligación de tener que proveer a sus empleadas con cobertura sanitaria para sus necesidades anticonceptivas. Hobby Lobby se había agarrado a la ley de libertad religiosa estadounidense en su demanda. Pues bien, la Corte Suprema falló ayer, 30 de junio, y lo hizo a favor de la mega-corporación Hobby Lobby.

Ruth_Bader_Ginsburg_official_portraitDe cinco votos, cuatro estuvieron a favor y uno (el de la jueza y la única mujer Ruth Bader Ginsburg, a la izquierda) en contra. De nada sirvió que dicha jueza escribiera sobre el hecho de que un fallo a favor de Hobby Lobby afectaría especialmente a mujeres pobres, muchas de las cuales tendrían que elegir entre comer o pagarse el DIU. De nada sirvió tampoco que muchxs expertxs legales se echaran las manos a la cabeza, pensando en el peligroso precedente que esta decisión a favor de la empresa Hobby Lobby sentaría, ya que abriría las puertas a muchas otras corporaciones a negarse a pagar seguro sanitario por cualquier razón, de ahora en adelante. De nada sirvió tampoco que en realidad, las leyes de libertad religiosa y de libertad de expresión, ambas protegidas por la constitución estadounidense, son otorgadas a personas, no empresas. Claramente, las corporaciones, en la mente de estos hombres que votaron a favor de Hobby Lobby, son personas, y las mujeres, no.

El gobierno de Obama ha dicho que intentará ver como maniobrar legalmente para que trabajadoras tengan aceso a sus anticonceptivos pero el daño ya está hecho y el mensaje es muy claro: patriarcado y capital, alianza criminal.

¿Eres mujer y pobre? A la cárcel

jailEn EEUU, ser pobre y ser mujer y no ser blanca son, por separado, características fundamentales para acabar en la cárcel, y Eileen DiNino reunía dos.
Esta mujer, de 55 años, era madre de 7 hijxs, algunos de los cuales se habían saltado sus clases. El absentismo escolar puede pagarse con la cárcel en Estados Unidos y en el caso de DiNino, con la muerte. En el primer día de su sentencia de 48 horas, (el 9 de junio) DiNino fue encontrada muerta en su celda. Las autoridades locales le habían multado con $2.000 por las faltas de sus hijxs, y como ella no podía pagar, la mandaron a la cárcel por dos días. Se ha hecho una autopsia cuyos resultados no han sido revelados aún. Las noticias comentan que tenía algunos problemas de salud pero lo cierto es que, tanto si el fallecimiento se debe a causas “naturales” o no, el hecho es que el sistema judicial estadounidense, en lugar de ayudar a una mujer que claramente estaba desbordada con su situacion familiar, la ha convertido en criminal y la ha perseguido por ser pobre. La cantidad exigida por las agencias gubernamentales locales era, como he puesto arriba, de $2.000. Esta cantidad incluye, aparte de las multas por el absentismo, fianzas y gastos judíricos acumulados durante años, es decir, que esta señora había sido obligada durante bastante tiempo a presentarse ante las autoridades locales a responder de acusaciones, lo cual, siendo madre sola suponía tener que hacer malabarismos para que alguien se ocupara de sus hijxs.
En este caso, la pena era de solo dos días de carcel, pero quien dice dos, dice 108, como le pasó a esta mujer hispana, cuyos hijos tambien habían decidido saltarse sus clases. Es lo que tiene el ser mujer bajo el patriarcado, los mismos poderes que te quitan el derecho a abortar son los que te castigan por no poder controlar a tus hijxs. Que sí, que en teoría los padres también pueden ser condenados por el absentismo escolar de sus hijxs, pero como en la mayoría de los casos son las madres las que se ocupan de las familias, son ellas las que acaban siendo encerradas, concretamente, de cada tres personas a las que se les priva de libertad por esta falta escolar, dos son mujeres.
En EEUU, el porcentaje de mujeres que acaban en la cárcel ha subido 21.6% del año 2.000 al 2.009, comparado con el incremento del 15.6% de los hombres, los cuales son los que cometen la inmensa mayoría de los crímenes más violentos. En el caso de las mujeres, las penas de cárcel van relacionadas con haber sufrido violencia sexual, drogodependencia y pobreza, o sea, problemas para los que deberían ser ayudadas, no condenadas. Si el sistema judírico de Filadelfia donde Eileen DiNino residía lo hubiese visto así, tal vez estaría viva ahora.

#Machismomata y remata: Li Yan

#Machismomata y remata: Li Yan

Ha salido a la luz hace unos días que la sentencia de pena de muerte para Lin Yan por matar a su marido mientras intentaba defenderse de sus ataques, ha sido revocada.

El caso de Lin Yan, de 43 años ha adquirido mucha notoriedad en China porque organizaciones extranjeras (Amnesty International, entre otras) y expertxs en asuntos legales han estado luchando para que la corte suprema de ese país deje vivir a esta mujer, una víctima de violencia de género.

Lin Yan había sufrido malos tratos y torturas a manos de su marido durante mucho tiempo, y las autoridades locales no hicieron nada por protegerla. Su marido apagaba sus cigarrillos usando la cara de su esposa como cenicero, llegó a cortarle un dedo y también a dejarla cerrada fuera de su hogar en pleno invierno, y medio vestida.

Tras una paliza, la policía tomó fotografías de las heridas, pero no hizo nada más. En 2010, intentando defenderse, le pegó a su maltratador en la cabeza, lo que causó su muerte. En 2011 Lin Yan fué condenada a pena de muerte, sentencia que ha cambiado la corte suprema china.

Si bien parece que es una buena nueva el no morir por defenderse, la justicia no está hecha del todo, ya que no está claro si Lin Yan ha sido puesta en libertad. Y no se habrá hecho justicia en absoluto mientras no se haga algo respecto a las muchas mujeres que sufren violencia por ser mujeres, en China. Se estima que en ese país, una de cada cuatro mujeres será víctima de violencia de género.