En la laica, moderna Europa…

En este continente, en el que se supone que hay democracias, países más o menos laicos, modernos, donde se supone que (comparado con Oriente Medio, Africa por ejemplo) los derechos de las mujeres a disponer de sus cuerpos se respeta, más o menos, ¿no? Irlanda es uno de esos lugares donde, gracias a la iglesia católica (el brazo ejecutor del patriarcado, no olvidemos) los fetos tienen legalmente tantos derechos como el cuerpo femenino que los incuba. Ahora mismo, mientras escribo estas líneas, hay una mujer embarazada de unas 17 semanas, enchufada a una máquina en un hospital que la mantiene viva artificialmente, a pesar de que su familia quiere que la dejen morir. El gobierno irlandés se niega a dejar que la naturaleza siga con su curso porque está embarazada y ya se sabe, es la labor principal de las mujeres el servir como incubadoras. La familia de la mujer está dispuesta a ir a un juicio en el que el gobierno irlandés (para rizar más el rizo patriarcal), va a representar los “intereses” del feto. Las últimas noticias dicen que el equipo médico que la mantiene con vida está mirando sus opciones legales, en caso de negarse a cumplir la ley.

8738044066_c928c34067_zEn Irlanda hay una enmienda, llamada la “Octava Enmienda” (Eighth Amendment) que se hizo a la constitución irlandesa en 1983 y por la cual el aborto es ilegal. En el mismo año hubo un referéndum y por culpa, entre otros factores, de la presión de grupos católicos, se decidió que el feto disfrutaría de todos los derechos como otro ciudadadano irlandés. Por esto ocurren situaciones tan retorcidas como la que describo aquí, o como la que se dió a principios de año, en la que una joven víctima de una violación fué obligada a llevar adelante su embarazo y a dar a luz a pesar de que había expresado su deseo de suicidarse. El bebé está siendo cuidado por entidades del gobierno, y me imagino que lo mismo le ocurrirá al hijo o hija una vez que el embarazo que mencioné a principio de este posting llegue a su final.

Estos casos están causando mucha atención mediática en un país que ve cada vez más que la ley anti-aborto no protege adecuadamente a las mujeres. Y no es solo cuestión de opiniones, según el Daily Mail, 4.000 mujeres irlandesas viajan a Reino Unido cada año para obtener abortos en condiciones seguras y legales. Claramente, algo se tiene que hacer, pero mientras la iglesia misógina católica siga con sus garras opinando y presionando, poco se avanzará.

Foto, Mujer Irlandesa Embarazada, de Flickr.

La era del teleaborto

El hecho es que el aborto es ilegal en muchas partes del mundo y en otras donde lo sigue siendo hay riesgo de que las cosas cambien para peor, (como en EEUU y España, por ejemplo). La decisión sobre abortar o no, debería concernir solamente a las mujeres, pero como vivimos en un sistema patriarcal que no nos otorga a nosotras la libertad sobre nuestros cuerpos, los hombres se han erigido como los árbitros morales y carceleros, por medio de leyes injustas y contando con el apoyo de instituciones misóginas como las elites eclesiásticas y gobiernos más pro-fetos que pro-personas.
perchaCon este panorama, hay otros métodos que existen para que las mujeres puedan abortar, y son a distancia. Por un lado, la doctora y activista Rebecca Gomperts creó hace años la organización Women on Waves, la cual consiste en fletar un barco, y así, en aguas internacionales y dado el hecho de que al ser el barco holandés está protegido por las leyes de ese país, poder dirigirse más cerca de las mujeres que necesitan ayuda. Women on Waves da píldoras de mifepristona y misoprostol (o sea, abortivas)a mujeres de países donde el aborto es ilegal, y también procura otros servicios como información sobre anticoncepción, tests de embarazo, ecografías. O sea, servicios que países que se preocupan de las mujeres deberían proveer, pero no lo hacen o no del todo. Gomperts ha creado otro servicio parecido, pero esta vez es por internet. La website Women on Web envía por correo píldoras abortivas a mujeres que la necesitan, tras hacer una consulta por medio de su website. Womenonweb.org invita a mujeres que han abortado a incluir su historia en la website, para normalizar el aborto, quitar el estigma y desdramatizarlo. El obtener la medicina necesaria para abortar es un proceso complejo, ya que estamos hablando de lugares a los al patriarcado intenso tienes que añadir una infraestructura pobre, lo cual dificulta que las mujeres que piden las pastillas a veces las puedan conseguir; burocracia, políticas anti-mujer y un mal sistema postal complica mucho las cosas para mujeres desesperadas. La situación, como comenté al principio de este artículo, está empeorando en países como EEUU, donde, a pesar de que a nivel federal el aborto es legal, a nivel estatal grupos pro-feto están luchando por y logrando el cerrar clínicas. En ese país las organizaciones fundadas por Gomprets no funcionan, ya que en teoría son solamente para naciones donde el aborto es ilegal, pero en la práctica, muchas mujeres se encuentran con cada vez menos opciones para abortar, ya que más y más clínicas se están cerrando, lo cual ha hecho que organizaciones que administran abortos legales, como Planned Parenthood se planteen la “telemedicina” o “teleaborto”, en el cual un doctor o doctora ve a la paciente por webcam y prescribe misoprostol. Ya se han hecho experimentos con este sistema y por lo visto han ido bien. Muchas otras mujeres estadounidenses de hecho cruzan la frontera y obtienen misoprostol en México, donde se puede comprar legalmente. Una búsqueda rápida por Google de misoprostol y mifepristona da montones de resultados, aprovechando la demanda de abortos mundial; según parece 21.6 millones de abortos ‘no seguros’ se hicieron en todo el mundo en 2008, dice la Organización Mundial de la Salud. En general, organizaciones sanitarias consideran que estas pastillas, si son usadas correctamente dan buenos resultados y el riesgo es pequeño. El problema es que parece que este mercado “negro” de pastillas por internet no está muy regulado, de hecho casi recuerda un poco a la práctica de los abortos ilegales hechos a escondidas, que la mujer sola y desamparada debe hacer, sin asistencia, y que, aunque los riesgos son pequeños, existen. Mirando la situación con ojos feministas, viendo que hay tal demanda por abortos, y que tantísimas mujeres hacen prácticamente de todo para poder obtener ayuda de la manera más segura y más fiable posible (para, entre otras cosas, no perder la vida), es realmente fundamental que los gobiernos legalicen el aborto, y que las mujeres no tengan que recurrir a que les envíen píldoras desde la otra esquina del mundo, por no mencionar el tener que afrontarse a un aborto completamente solas, ya que la posibilidad de que te encarcelen por sospecha de aborto o complicaciones de embarazo existe en según qué países. Estas son medidas desesperadas que toman mujeres desesperadas. Que este mercado negro exista, que tantas mujeres tengan que hacer malabarismos o perder la vida abortando, y que tantos gobiernos sean cómplices de esta situación es realmente repugnante. Aborto libre, en el mundo entero, ya!

¿Quién era el Doctor Tiller?

Estos días se cumple el quinto aniversario del asesinato del doctor Tiller. George Tiller era un doctor el cual practicaba abortos legales (amparado por la ley, vamos) en Wichita, Kansas, EEUU. El 31 de mayo de 2009 fué asesinado mientras atendía servicios religiosos, por un activista pro-feto, quien lo asesinó de un disparo a la cabeza. El asesinato de este médico fue un escandalo mediático en EEUU y puso en relieve la situacion tan peligrosa que sufren medicos y doctoras que hacen abortos en ese país. Tienen que aguantar, no solo acosos personales a ellxs y a sus familias, amenazas, intimidacion, pero también auténticas cazas de brujas profesionales, con exigencias absurdas para poder hacer un trabajo que en teoría esta amparado legalmente o perder su licencia para practicar medicina. (más sobre la situacion del aborto en EEUU, aqui)

GeorgeTillerEn el caso del doctor Tiller, la extrema derecha de EEUU tuvo tambien un papel muy importante que contribuóo a su asesinato. El famoso Bill O’Reilly (un presentador de la cadena Fox) es un misógino fachista quien, en un juego de palabras cambiaba el apellido del doctor, de Tiller a Killer (asesino) y no dudaba en escupir este insulto en sus programas, haciendo muy claramente apología de la violencia. Nunca fué perseguido legalmente, de hecho sigue haciendo su programa, mientras que George Tiller perdió su vida, profesionales que practican abortos viven con miedo y sobre todo, muchas mujeres han visto como su derecho de decidir sobre su cuerpo está perseguido y es reducido.

El padre de George Tiller era médico tambien, el cual, igual que su hijo hizo luego, hacía abortos, en unos tiempos en que no eran legales. Al morir su padre, el hijo, el cual tenía pensado abrir una clinica de dermatologia, oyó que una mujer local había muerto tras practicársele un aborto ilegal, asi que decidió ocuparse de la clínica de su padre. Durante su carrera medica tuvo que aguantar muchas situaciones de acoso e intimidación, las cuales acabaron finalmente con su vida. El culpable del asesinato ha sido condendado a 50 años en la cárcel, pero la secuelas perduran. Tras el asesinato de George Tiller, la clínica se cerró y de esta forma se ha impuesto otra barrera para que las mujeres de la zona puedan tener accceso a un aborto legal y seguro.

George Tiller fué un hombre, un doctor valiente, el cual apoyaba el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y sus vidas.