El patriarcado siempre gana II

Vivimos en unos tiempos de mierda, donde los intereses económicos se anteponen a los derechos humanos, donde paises que dicen llamarse democráticos hacen negocios a escondidas con naciones que oprimen brutalmente a sus ciudadanos y ciudadanas. Y para colmo, cuando una voz solitaria, una mujer (y encima feminista) denuncia esta asquerosidad, se le echa medio mundo encima.

14628481636_da0283163a_zEsto es lo que está pasando en Suecia ahora mismo. Margot Wallström es la ministra sueca de asuntos exteriores (foto, izquierda), la cual ha montado el pollo diplomatico del siglo denunciando públicamente violaciones a los derechos humanos de tres países: Israel, Arabia Saudita y Rusia. Ahí es nada.

Wallström, la cual ha dicho que quiere que la política de exteriores sueca sea feminista, va y reconoce a Palestina como nación e Israel responde diciéndole que ya no es bienvenida allí. Luego va y denuncia el asesinato de Boris Nemtsov. Y por último condena los latigazos en Arabia Saudita al bloguero Raif Badawi, llamando esa accion “medieval”, diciendo que Arabia Saudita es una dictadura y denunciando el tratamiento que se hace a las mujeres.
La ira de Arabia Saudita no se ha hecho esperar y ha desencadenado en una serie de problemas diplomaticos entre los dos países, problemas que se pueden ampliar a otras naciones de Oriente Medio. Tras las denuncias de Wallström, Arabia Saudita consiguió que se cancelara una charla que la ministra iba a dar en la Liga Arabe, a lo que el gobierno sueco respondió cancelando unos acuerdos económicos de los dos países en materia de armamento. Suecia pretendia ser miembro del consejo de seguridad de las Naciones Unidas y necesitaba el apoyo de Arabia Saudita para conseguirlo, y ahora ya no va a poder ser. Y mucha gente le echa la culpa de todo este tinglado a Wallström. Por un lado, varios paises arabes se han manifestado en contra de Suecia (sí, por defender los derechos humanos, o mejor dicho, porque una mujer lo haya hecho), y por otro, el empresariado sueco está que trina pensando en los millones que se pueden perder si aparte de Arabia Saudita otras zonas de Oriente Medio deciden cortar sus relaciones comerciales con Suecia. Afortunadamente, parece que la clase politica en Suecia está intentando más o menos apoyar el limitar acuerdos comerciales con países que no respetan los derechos humanos, así que es posible que no echen a Wallström a los tiburones, como sí se haría en otros lugares. Aun así, el asunto entero es repugnante, y mientras escribo esto recuerdo todas las testas coronadas y no coronadas del mundo mundial haciendo pleitesía en Arabia Saudita hace un par de meses cuando el rey de ese país murió.

Margot, la has liado parda, pero como feminista y como ciudadana de esta mierda de mundo te lo agradezco. Alguien tenía que hacerlo.

Foto, Flickr (SDA, Creative Commons)