Feminismo Sin Fronteras: La religión y patriarcado

La religión es el brazo ejecutor del patriarcado. Bajo la excusa de la “tradición”  se inventan reglas para controlar y oprimir de las mujeres de la manera más vil. Pero, insisto, mi perspectiva feminista me dice que la religión es simplemente uno de los vehículos que el patriarcado se ha inventado para jodernos bien a las mujeres.

Y si no, mirad lo que ha pasado en Israel hace unas semanas, donde el sexismo disfrazado de religión campa a sus anchas: Cuatro mujeres activistas han ganado un juicio contra el ayuntamiento de una localidad, el cual se había negado a quitar carteles callejeros que exigen a las mujeres que 7304042412_5350e0f463_zse vistan de una forma “decente”. Esto ocurre en una ciudad donde habitan judíos y judías ultra-ortodoxos y aunque estos carteles fueron considerados ilegales por discriminar a las mujeres, siguen ahí, ya que si se quitaran se consideraría un gesto que podría provocar violencia  –y me imagino que no por parte de mujeres precisamente, si no de otros hombres. Según las activistas comentaron durante el juicio, ellas mismas se arreglan de una manera muy modesta y aun así reciben insultos y escupitajos en la calle, así que muy claramente esto es un caso de violencia de género estructural. La discriminación hacia las mujeres ya existe, motivada por la misoginia; la religión la justifica y sanciona.
Visto desde la mirada feminista, la religión se ha instalado de una forma algo parásita y al mismo tiempo cómplice activa del patriarcado, y se aprovecha de un atavismo que hace a tantos hombres despreciar y sentir asco de las mujeres, del cuerpo de las mujeres y de todo lo que represente el mundo femenino. Este asco por el cuerpo de las mujeres ha causado que estos judíos ortodoxos se nieguen a sentarse con mujeres en aviones y causen demoras (ha pasado varias veces) o que obliguen a las mujeres (sus esposas, madres, hijas) a sentarse en la parte de atrás de los buses, como salio a la luz que ocurría en Brooklyn, Nueva York (Este es el mismo tipo de segregación que ocurria entre personas de razas negras y blancas antes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos). Aquí en Reino Unido hubo jaleo el año pasado cuando en Londres, en barrios donde viven y circulan miembrxs de la religion judía ortodoxa, aparecieron carteles prohibiendo a las mujeres el paso por según que zonas. Muy fuerte.

En fin, por ahora mis felicidades a las cuatro activistas que han conseguido una victoria, aunque pequeña (un poco de dinero no puede suplir una vida entera de insultos), pero el mensaje esta claro: la discriminación hacia la mujer no debe ser tolerada.

En resumidas cuentas, lo que esto me demuestra es que la religion judía ortodoxa no es ni mejor ni peor que la católica o la musulmana, todas tienen en común la misoginia.

Foto, Flicker Creative Commons (Javier)

Carol Rossetti y Tatyana Fazlalizadeh: Arte que empodera a mujeres

Hay dos artistas que se han hecho famosas últimamente por su arte feminista: La brasileña Carol Rossetti y la norteamericana Tatyana Fazlalizadeh. Cada una a su manera  (Rossetti habla a las mujeres y Fazlalizadeh a los hombres) su arte empodera a las mujeres.
Rossetti hace pinturas que tratan asuntos como los roles de género, el aborto, el aspecto de las mujeres, mientras anima a mujeres a tener una visión positiva de sus cuerpos, ignorar roles impuestos por la sociedad en cuanto a la edad, el género, la raza etc. Rossetti dijo en una entrevista a CNN que solo quería practicar su arte y se le ocurrió colgar sus pinturas en los medios sociales, pero que muy pronto (para su sorpresa) se empezaron a compartir sus pinturas por internet. El texto era al principio en portugués, y ahora tiene voluntarixs que le ayudan con las traducciones. Aquí teneis dos muestras del arte de Rossetti. Para más info, y para ver más de sus pinturas, esta es su página en Facebook.
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Comparado con Rossetti, el arte de Tatyana Fazlalizadeh es bastante menos “positivo” si se quiere usar esa palabra, pero, en mi opinión, más rompedor. Estoy segura de que el mensaje de Rossetti es necesario, como un recordatorio a todas nosotras de que pasemos de la opinión de los demás. De hecho, lo popular que se ha vuelto demuestra que todas necesitamos oir de vez en cuando que no pasa nada por estar gorda o que tenemos derecho a un aborto legal y seguro. Pero en cierta forma, muchas de nosotras ya sabemos esto.

Quienes tienen que oir nuestro mensaje de indignación son los hombres y es a ellos a quienes Fazlalizadeh se dirige.
Con el título “Deja de decir a las mujeres que sonrían” ha hecho una serie de posters y los ha distribuido por varias ciudades norteamericanas. El mensaje es claro: Luchar contra el acoso sexual que muchas mujeres sufren/ sufrimos en la calle. Los posters sacan a la mujer con actitud desafiante y recuerdan a los hombres que las mujeres no estamos en la calle para su entretenimiento, que las mujeres no tenemos la obligación de mantener una conversación o ocupar nuestro tiempo con ningun hombre, si no queremos, que las mujeres somos personas, no solo cuerpos y que nuestra ropa no es una invitación a que se nos acose. Fazlalizadeh ha explicado que ella, como muchas mujeres, ha sufrido acoso en la calle, y hasta hace poco, no consideraba que fuera acosada, simplemente pensaba que era algo que los hombres hacían y que a las mujeres nos tocaba sufrir. No fué hasta que encontró la website http://www.ihollaback.org, la cual es un proyecto por internet para acabar con el acoso en las calles, que empezó a tener conciencia de lo que le estaba pasando.
La website de Tatyana Fazlalizadeh está aquí.
stop telling women

Mujeres comiendo en el metro

Tal es el título de una página de Facebook, en la que salen fotos de mujeres comiendo en el metro londinense; mujeres que no saben ni han consentido previamente a que se les saquen fotos. Ha habido controversia y escándalo, por un lado muchas mujeres se quejan (con razón, creo yo) de que estas fotos invaden su intimidad, además de tratarlas como objetos, y todo para reírse de ellas. Por otro lado, defensores de la página dicen que es su derecho el tomar fotos de mujeres en un espacio público. El caso es que, simplemente porque se pueda hacer algo legalmente, no significa que se debiera, pero ya sabemos que el asunto de la degradación de la imagen de la mujer no es ninguna prioridad para ningun gobierno. Vamos, que, practicamente todavía se está hablando sobre si tomar fotos de de mujeres por debajo de la falda es legal o no

ImageSegún parece, Facebook había quitado la página de mujeres comiendo en el metro (cuyo link no voy a añadir a este post, porque me parece repugnante darles más publicidad), pero por lo visto ha cambiado de opinión y ahí sigue. Según parece, se está organizando una protesta de mujeres comiendo en el metro, para demostrar que pueden comer cuando quieran y donde quieran (ver cartel a la izquierda, el cual viene a decir “Mujeres que comen donde les salga del coño”)

Yo a todo esto lo llamo acoso, sin más.