Feminismo sin Fronteras: Esto también es violencia de género

Aquí voy a hablar de como políticos y políticas de derechas se ponen la piel de cordero y dicen preocuparse por las mujeres cuando en realidad lo que quieren es discriminarlas más:

En Reino Unido quieren aprobar una enmienda a la ley del aborto, según la cual sería ilegal el abortar basado en el sexo del feto. Hay comunidades en este país donde ya se están viendo más varones que niñas y que hay pruebas que señalan al aborto selectivo basado en el sexo del feto, el cual favorece a los varones, como la razón para empujar este cambio. Este es un problema que no solo está ocurriendo en La India o China, sino en comunidades emigrantes en países ricos como Reino Unido o Estados Unidos y refleja la discriminación hacia la mujer en muchos ámbitos de la vida, empezando antes de nacer. En efecto, el aborto selectivo no es más que la primera discriminación que la mujer sufre, siguiendo de muchas otras, si al final el feto no es abortado. Simplemente, por ser mujer.

The Economist dijo allá por 2010 que se consideraba que se habían abortado unos 100 millones de niñas en el mundo entero y la “tradición” no solo desaparecía sino que iba a más.
9063138346_a9942f14cb_zVolviendo a la enmienda que está siendo presentada por la parlamentaria Fiona Bruce, esta política conservadora la cual, en un artículo al periódico The Telegraph ha disfrazado su iniciativa machista de preocupación por lo que considera una tradición sexista, (que lo es), pero la solución de ilegalizar este tipo de abortos no solo no arreglaría nada, si no que convertiría a las mujeres que abortan en criminales. En mi opinión, el obligar a una mujer a abortar porque espera una niña es violencia de género, ni más ni menos. Si una mujer es maltratada o sufre presiones por parte de su marido y otros miembros de la familia para abortar al tener un feto niña en su vientre, eso es violencia sexista y convertir y criminalizar ese tipo de aborto castigaría a la mujer doblemente.
Como feminista, digo que en lugar de eso, lo que hace falta es examinar las razones por las que tantas mujeres abortan niñas y atajar el problema desde ahí: Lo hacen, entre otras razones, porque en según que culturas el tener una hija significa que su familia va a tener que pagar una dote, y que solo el hijo puede heredar el dinero familiar. Mientras estas leyes que claramente discriminan a las mujeres no cambien, será preferible el tener hijos (varones). Así que eso es lo que hay que cambiar, esas ‘tradiciones’ y leyes machistas. Y en cuanto a hombres que maltratan y pegan a sus mujeres para provocar abortos al saber que está embarazada de una niña, eso es violencia de género y debería ser perseguida.

Leo en BBC.com: “Que es mejor, tener una hija no querida o ninguna? Dice Pratap Dayi, la cual ha abortado cinco hijas “No tengo espacio en mi casa, y una hija lo hubiera tenido mal en la vida. Hubiera habido comida para mis yernos pero nada para ella, y además los terrenos hubieran sido para ellos también”. Esta es la situación que hay que cambiar.

Y finalmente, que ascazo de políticas/os como Fiona Bruce, que disfrazan de buenas intenciones el intento de penalizar el aborto.

Foto, Flickr (Creative Commons)

Feminismo Sin Fronteras: El Mundo Llora por un Pene Abortado

“Empecé a llorar por la maldición que iba a dar al mundo”
Esto es lo que dice una supuesta bloguera feminista estadounidense (“Lana”) para justificar el aborto selectivo de un feto varón. Continua: “No odio a los hombres, odio al patriarcado, en lo que algunos hombres, y también algunas mujeres se convierten. No iba a consentir que mi descendencia fuera así. Con un varón habrían más posibilidades [de que se apoyara al patriarcado], no podía aceptarlo”.

Esta es la noticia que ha estado dando la vuelta al internet del mundo mundial. Está aquí en castellano, aquí en inglés, vamos hasta el Huffington Post  y el periódico británico Telegraph lo han publicado.

La sutil y delicada opinión de los y las comentaristas, tan empáticos ellos y ellas: “Alguien debería dispararla en la cara“, “Debería ser estirilizada a la fuerza“, “Es un demonio“, etc. 

9979134735_a9730777e9_zPor lo que estoy leyendo, la tal “Lana” no existe, es un bulo que se ha estado multiplicando por internet*, por personas indignadas al pensar que el mundo vaya a tener un pene menos caminando por la tierra. (Que el Huffington Post, el Telegraph y otros periódicos se hagan eco del bulo da que pensar, la verdad)

No sé si es un bulo o verdad, pero las opiniones machistas sí que son reales.
Y a tales comentarios neardentales me gustaría responder:
1-Dudo mucho que esta historia sea verdad, y que pueda abortar en el segundo trimestre con la que está cayendo en EEUU respecto al aborto (por si no lo sabeis, el contingente pro-feto está cerrando clínicas donde se pueden hacer abortos seguros)
2-Es su cuerpo y ella decide
3-Tanto jaleo por el aborto de un pene. ¿Y que pasa con los miles de abortos selectivos de fetos niñas? ¿Donde está la indignación?
4-Es su cuerpo y ella decide. ¿No os queda claro? Pos otra vez:
5-ES SU CUERPO Y ELLA DECIDE

Foto, Barbara Boyero en Flickr.

*Veo que un colectivo neo-machista a favor de la custodia compartida está repitiendo la noticia. No me extrañaría que fuera un bulo para desprestigiar el feminismo.

En la laica, moderna Europa…

En este continente, en el que se supone que hay democracias, países más o menos laicos, modernos, donde se supone que (comparado con Oriente Medio, Africa por ejemplo) los derechos de las mujeres a disponer de sus cuerpos se respeta, más o menos, ¿no? Irlanda es uno de esos lugares donde, gracias a la iglesia católica (el brazo ejecutor del patriarcado, no olvidemos) los fetos tienen legalmente tantos derechos como el cuerpo femenino que los incuba. Ahora mismo, mientras escribo estas líneas, hay una mujer embarazada de unas 17 semanas, enchufada a una máquina en un hospital que la mantiene viva artificialmente, a pesar de que su familia quiere que la dejen morir. El gobierno irlandés se niega a dejar que la naturaleza siga con su curso porque está embarazada y ya se sabe, es la labor principal de las mujeres el servir como incubadoras. La familia de la mujer está dispuesta a ir a un juicio en el que el gobierno irlandés (para rizar más el rizo patriarcal), va a representar los “intereses” del feto. Las últimas noticias dicen que el equipo médico que la mantiene con vida está mirando sus opciones legales, en caso de negarse a cumplir la ley.

8738044066_c928c34067_zEn Irlanda hay una enmienda, llamada la “Octava Enmienda” (Eighth Amendment) que se hizo a la constitución irlandesa en 1983 y por la cual el aborto es ilegal. En el mismo año hubo un referéndum y por culpa, entre otros factores, de la presión de grupos católicos, se decidió que el feto disfrutaría de todos los derechos como otro ciudadadano irlandés. Por esto ocurren situaciones tan retorcidas como la que describo aquí, o como la que se dió a principios de año, en la que una joven víctima de una violación fué obligada a llevar adelante su embarazo y a dar a luz a pesar de que había expresado su deseo de suicidarse. El bebé está siendo cuidado por entidades del gobierno, y me imagino que lo mismo le ocurrirá al hijo o hija una vez que el embarazo que mencioné a principio de este posting llegue a su final.

Estos casos están causando mucha atención mediática en un país que ve cada vez más que la ley anti-aborto no protege adecuadamente a las mujeres. Y no es solo cuestión de opiniones, según el Daily Mail, 4.000 mujeres irlandesas viajan a Reino Unido cada año para obtener abortos en condiciones seguras y legales. Claramente, algo se tiene que hacer, pero mientras la iglesia misógina católica siga con sus garras opinando y presionando, poco se avanzará.

Foto, Mujer Irlandesa Embarazada, de Flickr.

Grupos pro-feto rizan el rizo, y más noticias de las cavernas patriarcales

Dos noticias recientes sobre fetos y abortos hacen que se les pongan a una los pelos de punta. Por un lado, en Australia, las autoridades están decidiendo si una niña de seis años puede denunciar a su madre por haber bebido alcohol durante el embarazo. Es cierto que hay daños que pueden ser permanentes, pero si una denuncia como esta progresara, si se transformara al feto en una “persona”, se convertirían a muchas mujeres embarazadas en criminales por según que comportamientos, y se abriría la puerta a muchas situaciones bastante alucinantes, como por ejemplo, que el feto tenga más derechos que el cuerpo de la mujer, y que los fetos puedan denunciar al cuerpo femenino que los aloja. Muy fuerte.

En otras noticias, en el estado de Michigan, Estados Unidos, una nueva ley prohibe de ahora en adelante a los seguros privados a cubrir el aborto (el cual os recuerdo que sigue siendo legal) a menos de que la vida de la mujer esté en peligro, y la prohibicion incluye abortos relacionados con una violación. Si las mujeres quieren, pueden comprar un seguro adicional que pueda cubrir esos imprevistos, una especie de “seguro en caso de violación”, por el que también tendrán que pagar, claro. O sea, que, habría que anticipar esta posibilidad de que a una la violen, y en caso de no prepararse, cabe todavía la posibilidad de que su seguro privado al negarse a pagar pudiera agarrarse a la excusa de “pues podias haberte pensado esto antes, chata, y comprado seguro extra ‘anti-violacion'”.

Como se nota que a los tíos estas cosas no les pasan.

La era del teleaborto II

2479188789_3f7341e5cc_zHace unos días escribí sobre websites donde se pueden obtener pastillas abortivas, y llamé a esta practica una “medida desesperada para mujeres desesperadas”, o sea, medidas que tienen que tomar mujeres que se encuentran con un embarazo no deseado, en un lugar donde el aborto legal, seguro y también, porque no, gratis, es difícil o imposible de encontrar. Pues bien, acabo de leer que en EEUU han metido en la cárcel durante 18 meses a una mujer, llamada Jennifer Whalen, una madre sin pareja, por haberle dado pastillas abortivas a su hija de 16 años, la cual no quería llevar el embarazo a término. La joven se sintió mal durante el aborto y en vista del sangrado, su madre la llevó al hospital.
Según leo con estupefacción, la han acusado de ayudar a otra persona a abortar, sin ser una doctora. Voy a hacer un inciso ahora mismo y recordar a quién me lee lo siguiente: El aborto sigue siendo legal en EEUU en estos momentos. 
¿Cómo se ha llegado a esta situación? Los pasos son los siguientes:
1- Se limitan las opciones para abortar de una manera segura y legal. En EEUU, como ya he comentado con anterioridad, se están cerrando clínicas que proveen abortos, gracias a la presión de grupos pro-feto.
2- Las mujeres tienen que recurrir a medidas desesperadas y arriesgadas como buscar, comprar y administrar ellas mismas el aborto.
3- Se criminaliza, persigue y castiga a este tipo de personas.

Dicho de otra forma, Jennifer Whalen colaboró en el aborto de su hija porque no existían otras opciones. Si hubieran habido clínicas cercanas donde hubiera podido llevar a su hija, en lugar de tener que comprar pastillas en el mercado negro y correr riesgos innecesarios, lo hubiera hecho. 

Esta horrible situación recuerda a como eran las cosas antes de que el aborto fuera legal en EEUU, cuando las mujeres tenían que demostrar (llevando muestras del feto al hospital, como hizo el ex-presidente George W. Bush con su madre) que el aborto había sido espontáneo, no a propósito, sino querían acabar en la cárcel. 

Esto es una caza de brujas, muy parecida a la que está pasando ahora mismo en El Salvador. Tanto si abortas como si hay sospecha de que pudieras haber abortado, es mejor sufrir en silencio, en la privacidad de tu casa, no vaya a ser que te denuncien en el hospital y vayas de allí directamente a la cárcel.

Photo, Flickr.

La era del teleaborto

El hecho es que el aborto es ilegal en muchas partes del mundo y en otras donde lo sigue siendo hay riesgo de que las cosas cambien para peor, (como en EEUU y España, por ejemplo). La decisión sobre abortar o no, debería concernir solamente a las mujeres, pero como vivimos en un sistema patriarcal que no nos otorga a nosotras la libertad sobre nuestros cuerpos, los hombres se han erigido como los árbitros morales y carceleros, por medio de leyes injustas y contando con el apoyo de instituciones misóginas como las elites eclesiásticas y gobiernos más pro-fetos que pro-personas.
perchaCon este panorama, hay otros métodos que existen para que las mujeres puedan abortar, y son a distancia. Por un lado, la doctora y activista Rebecca Gomperts creó hace años la organización Women on Waves, la cual consiste en fletar un barco, y así, en aguas internacionales y dado el hecho de que al ser el barco holandés está protegido por las leyes de ese país, poder dirigirse más cerca de las mujeres que necesitan ayuda. Women on Waves da píldoras de mifepristona y misoprostol (o sea, abortivas)a mujeres de países donde el aborto es ilegal, y también procura otros servicios como información sobre anticoncepción, tests de embarazo, ecografías. O sea, servicios que países que se preocupan de las mujeres deberían proveer, pero no lo hacen o no del todo. Gomperts ha creado otro servicio parecido, pero esta vez es por internet. La website Women on Web envía por correo píldoras abortivas a mujeres que la necesitan, tras hacer una consulta por medio de su website. Womenonweb.org invita a mujeres que han abortado a incluir su historia en la website, para normalizar el aborto, quitar el estigma y desdramatizarlo. El obtener la medicina necesaria para abortar es un proceso complejo, ya que estamos hablando de lugares a los al patriarcado intenso tienes que añadir una infraestructura pobre, lo cual dificulta que las mujeres que piden las pastillas a veces las puedan conseguir; burocracia, políticas anti-mujer y un mal sistema postal complica mucho las cosas para mujeres desesperadas. La situación, como comenté al principio de este artículo, está empeorando en países como EEUU, donde, a pesar de que a nivel federal el aborto es legal, a nivel estatal grupos pro-feto están luchando por y logrando el cerrar clínicas. En ese país las organizaciones fundadas por Gomprets no funcionan, ya que en teoría son solamente para naciones donde el aborto es ilegal, pero en la práctica, muchas mujeres se encuentran con cada vez menos opciones para abortar, ya que más y más clínicas se están cerrando, lo cual ha hecho que organizaciones que administran abortos legales, como Planned Parenthood se planteen la “telemedicina” o “teleaborto”, en el cual un doctor o doctora ve a la paciente por webcam y prescribe misoprostol. Ya se han hecho experimentos con este sistema y por lo visto han ido bien. Muchas otras mujeres estadounidenses de hecho cruzan la frontera y obtienen misoprostol en México, donde se puede comprar legalmente. Una búsqueda rápida por Google de misoprostol y mifepristona da montones de resultados, aprovechando la demanda de abortos mundial; según parece 21.6 millones de abortos ‘no seguros’ se hicieron en todo el mundo en 2008, dice la Organización Mundial de la Salud. En general, organizaciones sanitarias consideran que estas pastillas, si son usadas correctamente dan buenos resultados y el riesgo es pequeño. El problema es que parece que este mercado “negro” de pastillas por internet no está muy regulado, de hecho casi recuerda un poco a la práctica de los abortos ilegales hechos a escondidas, que la mujer sola y desamparada debe hacer, sin asistencia, y que, aunque los riesgos son pequeños, existen. Mirando la situación con ojos feministas, viendo que hay tal demanda por abortos, y que tantísimas mujeres hacen prácticamente de todo para poder obtener ayuda de la manera más segura y más fiable posible (para, entre otras cosas, no perder la vida), es realmente fundamental que los gobiernos legalicen el aborto, y que las mujeres no tengan que recurrir a que les envíen píldoras desde la otra esquina del mundo, por no mencionar el tener que afrontarse a un aborto completamente solas, ya que la posibilidad de que te encarcelen por sospecha de aborto o complicaciones de embarazo existe en según qué países. Estas son medidas desesperadas que toman mujeres desesperadas. Que este mercado negro exista, que tantas mujeres tengan que hacer malabarismos o perder la vida abortando, y que tantos gobiernos sean cómplices de esta situación es realmente repugnante. Aborto libre, en el mundo entero, ya!

Ya puedes ver #ElTrendelaLibertad desde tu sofá

Pongo esto aquí porque sé que tengo seguidoras/es desde el extranjero. Aquí está el vídeo de la película/ documental sobre El Tren de la Libertad. Y abajo voy a mencionar en inglés que está subtitulada. Que lo disfruteis!

The documentary El Tren de la Libertad is now available for your viewing pleasure and it even has English-language subtitles. See below. Enjoy!

[vimeo http://vimeo.com/102124953]

Aborto en El Salvador: La caza de brujas en tiempos modernos

Ahora mismo, en El Salvador, 17 mujeres están cumpliendo una larga condena, acusadas de homicidio, tras haber sido denunciadas en hospitales públicos, donde acabaron por una interrupción de embarazo o complicaciones varias (las cuales pueden suceder en embarazos que no han tenido seguimiento médico).

Las-17 (1)Leo con estupor que en este país, donde el aborto está terminantemente prohibido desde que la ley fue cambiada en 1998, hay mujeres que prefieren morir de complicaciones médicas durante un embarazo que acabar en un hospital público donde se las pueda denunciar e ir de allí directamente a la cárcel. Así es: Las 17 mujeres que he mencionado arriba están cumpliendo condena de 30 a 40 años; de hecho 129 mujeres han sido procesadas en ese país por abortos entre 2000 y 2011.

El aborto en El Salvador es la caza de brujas del siglo XXI y es una muestra de los niveles de ensañamiento con la mujer que esta dispuesto a llegar un sistema patriarcal y machista. La situación, la cual es patrocinada por el estado de ese país, es la siguiente:
-Se niega a las mujeres atención médica adecuada durante el embarazo
-Se establece un sistema judicial para procesar, denunciar cualquier actividad sospechosa
-Los juicios son procedimientos legales injustos (sin pruebas contra las acusadas) que criminalizan a las mujeres, donde se cambia legalmente el crimen del que se les acusa, de aborto a homicidio (ya que éste tiene una pena más larga)

Las mujeres castigadas suelen ser solteras, pobres, o sea, vulnerables e indefensas. Su castigo es usado por un sistema patriarcal con fines ejemplarizantes hacia la ciudadanía, para controlar y oprimir la sexualidad femenina y es una clara violación de los derechos humanos de las mujeres. Es también discriminatoria hacia mujeres pobres, ya que las ricas tienen acceso a abortos en hospitales privados, sin ninguna consecuencia punitiva.

La situación en El Salvador saltó a los medios internacionales el año pasado cuando una mujer quiso abortar un feto sin cerebro, el cual ponía en peligro su propia vida y aunque al principio se le denegó ese derecho, pudo por fin recibir una cesárea y abortar, gracias a la intervención de muchas organizaciones. A pesar de ese caso puntual con buen final, el aborto sigue sin ser permitido. 

La situación en El Salvador es espeluznante, pero por desgracia no es la única. En las Américas, el aborto está prohibido en Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Chile. Y en general, se puede decir que hay una tendencia mundial a limitar a las mujeres libertad sobre sus propios cuerpos y a criminalizarlas. Mientras en España estamos al borde del precipicio por culpa de Gallardón, en EEUU (donde en teoría el aborto a nivel federal es legal) ya se ha metido en la cárcel a la primera mujer embarazada por consumir drogas.

Se ha lanzado una campaña de solidaridad internacional, la cual exige justicia para estas 17 mujeres. Se llama Una flor para las 17. No dejemos que sus vidas se marchiten”.
Video de la campaña: http://vimeo.com/90604733
Hashtag en Twitter:  #LibertadAlas17 y #17MujeresCondenadas #IndultoYa

¿Quién era el Doctor Tiller?

Estos días se cumple el quinto aniversario del asesinato del doctor Tiller. George Tiller era un doctor el cual practicaba abortos legales (amparado por la ley, vamos) en Wichita, Kansas, EEUU. El 31 de mayo de 2009 fué asesinado mientras atendía servicios religiosos, por un activista pro-feto, quien lo asesinó de un disparo a la cabeza. El asesinato de este médico fue un escandalo mediático en EEUU y puso en relieve la situacion tan peligrosa que sufren medicos y doctoras que hacen abortos en ese país. Tienen que aguantar, no solo acosos personales a ellxs y a sus familias, amenazas, intimidacion, pero también auténticas cazas de brujas profesionales, con exigencias absurdas para poder hacer un trabajo que en teoría esta amparado legalmente o perder su licencia para practicar medicina. (más sobre la situacion del aborto en EEUU, aqui)

GeorgeTillerEn el caso del doctor Tiller, la extrema derecha de EEUU tuvo tambien un papel muy importante que contribuóo a su asesinato. El famoso Bill O’Reilly (un presentador de la cadena Fox) es un misógino fachista quien, en un juego de palabras cambiaba el apellido del doctor, de Tiller a Killer (asesino) y no dudaba en escupir este insulto en sus programas, haciendo muy claramente apología de la violencia. Nunca fué perseguido legalmente, de hecho sigue haciendo su programa, mientras que George Tiller perdió su vida, profesionales que practican abortos viven con miedo y sobre todo, muchas mujeres han visto como su derecho de decidir sobre su cuerpo está perseguido y es reducido.

El padre de George Tiller era médico tambien, el cual, igual que su hijo hizo luego, hacía abortos, en unos tiempos en que no eran legales. Al morir su padre, el hijo, el cual tenía pensado abrir una clinica de dermatologia, oyó que una mujer local había muerto tras practicársele un aborto ilegal, asi que decidió ocuparse de la clínica de su padre. Durante su carrera medica tuvo que aguantar muchas situaciones de acoso e intimidación, las cuales acabaron finalmente con su vida. El culpable del asesinato ha sido condendado a 50 años en la cárcel, pero la secuelas perduran. Tras el asesinato de George Tiller, la clínica se cerró y de esta forma se ha impuesto otra barrera para que las mujeres de la zona puedan tener accceso a un aborto legal y seguro.

George Tiller fué un hombre, un doctor valiente, el cual apoyaba el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y sus vidas.