De buen rollito, gracias por no violarme, eh?

En la India, donde ultimamente han salido a la luz varios casos violencia de género especialmente brutales (violaciones en grupo y torturas) y otros casos de femicidios, una website de noticias india llamada Mintified ha decidido lanzar una campaña bajo el hashtag #blameonenotall (échale la culpa a uno, no a todos). En tal campaña, se ven a mujeres sosteniendo pancartas con texto escrito en inglés del tipo “No me importa invitar a mi amigo a mi casa, pq confío en él” o “Cuando mi padre y madre no están conmigo, mi tío no me hace sentirme incómoda“. Un texto que acompaña a la página de Facebook dice algo así como que es cierto que las mujeres tienen que aguantar que nos acosen por la calle, que nos manoseen sin previo consentimiento, etc, pero que “generalizar no está bien” ya que no todos los hombres violan. Y añade “Estos posters lo explican muy bien. Estas mujeres dan gracias” Y luego se ven las imágenes que he descrito arriba. La campaña en cuestión ha hecho flipar a muchas mujeres en el mundo mundial, (y con razón) las cuales han dicho que, hostias, ya, encima tenemos que estar agradecidas que no nos violen? Que fuerte, no? O sea:
-Lo que piensen los tíos y que se sientan ofendidos es mucho más importante que el vivir en una sociedad patriarcal donde una chica de 16 años se suicida tras haber sufrido una violación en grupo el mes anterior. En serio. Pobres hombres, cuanto sufren.
-Es cierto que no todos los hombres violan, pero  las mujeres vivimos en una cultura de la violación, en la cual la mayoría de los violadores nunca va a la cárcel, y se echa la culpa a la víctima y a todas las mujeres en general, por no vestirnos lo suficiente, o por caminar por la noche solas, etc, etc.
-Como dijo la feminista Julie Bindel hace tiempo, las mujeres somos el único grupo oprimido del que se espera que ame a su opresor. Cuanta razón tiene.

Tengo muy poca paciencia para este tipo de mierda, la cual no ocurre solamente en la India, pero en todos sitios, porque en todos lugares vivimos las mujeres en un sistema patriarcal y en todos sitios hay femicidios. Joder, que hace unos días asesinaron a una feminista en Estados Unidos. O sea, que hay que considerar el contexto de todo esto. Lo verdaderamente ofensivo no es el decir que la violación es algo tan endémico en este mundo, lo que realmente debería producir rechazo es que este tipo de cosas ocurran.

Ni #50sombrasdepatriarcado ni hostias, esto es lo que quiero ver

La directora de cine Leslee Udwin ha hecho un documental examinando el caso de la violación y posterior fallecimiento de la estudiante de medicina Jyoti Singh en Nueva Deli, el 21 de diciembre de 2012. Cinco hombres y un menor la violaron en grupo en un autobus en movimiento y luego tiraron el cuerpo por la ventana. Tras 13 días, Singh murió.

El film, llamado “La hija de La India” narra los eventos tras el horrible crimen y habla de las protestas multitudinarias en las calles de La India y sobre como la cultura de ese país oprime a las mujeres, con el consentimiento de la ley: feticidios, ataques con ácido, trata y otros tipos de discriminación u opresión. También habla de algunos cambios a la ley en ese país, en el que, según este artículo en The Guardian, una mujer es violada cada 20 minutos. Udwin incluso habla con algunos de los culpables, quiere saber porque los hombres violan y el artículo de The Guardian deja claro que algunas de las respuestas son nauseabundas; ciertamente las mujeres estamos consideradas como un ser muy inferior en muchas culturas.

El documental lo van a poner en BBC4 el 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer), aquí en Reino Unido y en otros países: India, Suiza, Noruega y Canadá. Se van a organizar talleres para que niños y niñas en La India aprendan sobre violencia de tipo sexual y se va a lanzar una iniciativa llamada “Hija de La India” para luchar contra la desigualdad y violencia sexual de mujeres y niñas.
No sé cuando la echarán en España, pero habrá que estar pendientes!

Aquí os pongo el trailer del documental:

Feminismo sin Fronteras: Esto también es violencia de género

Aquí voy a hablar de como políticos y políticas de derechas se ponen la piel de cordero y dicen preocuparse por las mujeres cuando en realidad lo que quieren es discriminarlas más:

En Reino Unido quieren aprobar una enmienda a la ley del aborto, según la cual sería ilegal el abortar basado en el sexo del feto. Hay comunidades en este país donde ya se están viendo más varones que niñas y que hay pruebas que señalan al aborto selectivo basado en el sexo del feto, el cual favorece a los varones, como la razón para empujar este cambio. Este es un problema que no solo está ocurriendo en La India o China, sino en comunidades emigrantes en países ricos como Reino Unido o Estados Unidos y refleja la discriminación hacia la mujer en muchos ámbitos de la vida, empezando antes de nacer. En efecto, el aborto selectivo no es más que la primera discriminación que la mujer sufre, siguiendo de muchas otras, si al final el feto no es abortado. Simplemente, por ser mujer.

The Economist dijo allá por 2010 que se consideraba que se habían abortado unos 100 millones de niñas en el mundo entero y la “tradición” no solo desaparecía sino que iba a más.
9063138346_a9942f14cb_zVolviendo a la enmienda que está siendo presentada por la parlamentaria Fiona Bruce, esta política conservadora la cual, en un artículo al periódico The Telegraph ha disfrazado su iniciativa machista de preocupación por lo que considera una tradición sexista, (que lo es), pero la solución de ilegalizar este tipo de abortos no solo no arreglaría nada, si no que convertiría a las mujeres que abortan en criminales. En mi opinión, el obligar a una mujer a abortar porque espera una niña es violencia de género, ni más ni menos. Si una mujer es maltratada o sufre presiones por parte de su marido y otros miembros de la familia para abortar al tener un feto niña en su vientre, eso es violencia sexista y convertir y criminalizar ese tipo de aborto castigaría a la mujer doblemente.
Como feminista, digo que en lugar de eso, lo que hace falta es examinar las razones por las que tantas mujeres abortan niñas y atajar el problema desde ahí: Lo hacen, entre otras razones, porque en según que culturas el tener una hija significa que su familia va a tener que pagar una dote, y que solo el hijo puede heredar el dinero familiar. Mientras estas leyes que claramente discriminan a las mujeres no cambien, será preferible el tener hijos (varones). Así que eso es lo que hay que cambiar, esas ‘tradiciones’ y leyes machistas. Y en cuanto a hombres que maltratan y pegan a sus mujeres para provocar abortos al saber que está embarazada de una niña, eso es violencia de género y debería ser perseguida.

Leo en BBC.com: “Que es mejor, tener una hija no querida o ninguna? Dice Pratap Dayi, la cual ha abortado cinco hijas “No tengo espacio en mi casa, y una hija lo hubiera tenido mal en la vida. Hubiera habido comida para mis yernos pero nada para ella, y además los terrenos hubieran sido para ellos también”. Esta es la situación que hay que cambiar.

Y finalmente, que ascazo de políticas/os como Fiona Bruce, que disfrazan de buenas intenciones el intento de penalizar el aborto.

Foto, Flickr (Creative Commons)

La vida en el patriarcado: Un pasito p’alante, otro p’atrás

Tal es la vida bajo el sistema patriarcal. Parece que has conseguido algo, que has llegado a algún sitio y enseguida un retroceso, para darnos cuenta de que, despues de todo vivimos bajo un estado que discrimina a las mujeres.
Dos noticias acabo de leer, una buena y esperanzadora y otra mala.
Primero, la buena noticia:
Reino Unido: Por fin el periódico británico The Sun ha dejado de poner fotos de modelos con el pecho al aire en su famosa página 3. Aquí puse una entrada sobre este asunto. No está todo ganado, aunque las fotos no serán de mujeres en topless, las cubrirán con bikini. O sea, que aunque han bajado un poco el volumen, la cosificación de las mujeres continúa. A ver si ese posible que esas imágenes ofensivas desaparezcan del todo, en ese periódico y en todos los medios. Demasiado pedir, no?
La mala noticia:
El gobierno de Japón ha solicitado oficialmente a la editorial de EEUU McGraw Hill el borrar de los libros de texto que se distribuyen en Estados Unidos, información sobre las violaciones en masa llevadas a cabo por tropas niponas durante la Segunda Guerra Mundial. En aquella epoca Japón obligó y coaccionó a muchos miles de mujeres y adolescentes a prostituirse durante ese conflicto bélico. Se estima que unas 50.000 o 100.000 mujeres y menores fueron forzadas a servir como esclavas sexuales para las tropas japonesas, en los territorios ocupados por esta nación como China o Corea del Sur. Sobrevivientes han hablado de que eran violadas por 10-20 hombres diariamente y de palizas y torturas. Muchas de ellas quedaron estériles debido a las enfermedades venéreas y torturas.
La mayoría de estas llamadas “comfort women” (mujeres para proveer “comodidad o placer” y sostener “la moral” de las tropas) fueron coreanas, pero también habían algunas chinas, japonesas, mujeres de otras zonas de Asia y varias europeas. La presión de estas mujeres y sus exigencias de disculpas por parte de Japon han causado que hayan presiones y desentendidos entre país nipón y las naciones vecinas. Por ahora Japón ha reconocido que el crimen ha existido, pero ha intentado banalizarlo y sus disculpas no han sido muy serias. La mayoría de estas mujeres han muerto de avanzada edad y otras causas y con su desaparición se van apagando las voces que han estado exigiendo a Japón una respuesta firme, con indemnizaciones y una apología por esta tremenda violación de los derechos de las humanas. Si el gobierno nipón consigue lo que se propone (por ahora la editorial estadounidense se ha negado pero ya se están borrando las historias de las “comfort women” en los libros de texto japoneses), poco a poco el testimonio del sufrimiento de estas mujeres y uno de los ejemplos más bárbaros de violencia machista desaparecerán de los libros de historia, y con el tiempo, de la misma historia.

Feminismo Sin Fronteras: Japón tiene un problema con las vaginas

Ah, Japón…El país del festival del pene, del futanari (me niego a poner link de eso, mirad vosotrxs lo que es)… el país donde recuerdo haber visto revistas porno en restaurantes mientras esperábamos a que nos dieran sitio (viví allí hace años durante un tiempo). El país que sacó al mercado un vídeo juego que cual simulaba violaciones a una madre y dos hijas, y tan violento que lo tuvieron que censurar en varios países, y el sitio donde se inventó el negocio de las bragas usadas… Pues en fin, ese lugar es,

257614701_271dea9f87_zcomo todo el mundo, patriarcal, y ha acusado a una mujer, llamada Megumi Igarachi de “obscenidad” por usar su vagina como patrón para hacer juguetitos u otros objetos. Iba a poner juguetitos sexuales, pero es que no son ni siquiera eso. Son más bien objetos de la categoría “Kawaii” (monería, algo cuco) que tanto gusta allí. Me parece a mí que esta historia es similar a ese caso de las mujeres censuradas por alimentar con la teta a sus bebés. O sea, todo lo que tenga que ver con el cuerpo femenino tiene que ser en un contexto que le plazca al heterofalopatriarcado. En el momento en que se saca de ese contexto, el patriarcado lo condena. Los cuerpos de mujeres deben servir solamente para calentar a los hombres y satisfacerlos sexualmente, si no, no vale. Esto es así porque el este discurso sigue siendo gestionado por el sistema patriarcal, el cual condena a aquellas mujeres que se empeñan en otras perspectivas. Personalmente, yo no compraría los objetos de Igarachi, pero me parece que censurar a esta artista por inspirarse en su vagina, en un país que con el historial tan misógino en cuanto al sexo que tiene Japón, es un poco heavy-metal.

Por ahora Igarachi se enfrenta a tiempo en la cárcel o multa. La verdad, espero que todo esto se quede en nada y que ella pueda usar toda esta publicidad gratis para “jartarse” de vender juguetitos.

Foto, Flickr (Creative Commons)

¿Eres mujer y quieres ser policía? ¡Abrete de piernas!

El patriarcado existe en todo el mundo y a medida que las mujeres luchan por sus derechos y hasta consiguen algunos (gracias, en parte, al feminismo), más lucha el patriarcado por oprimir a las mujeres y recordarles su “lugar”. Un ejemplo de esto lo tenemos en Indonesia, donde una iniciativa está animando a aumentar el número de mujeres policías (sólo 5% es mujer) pero para poder acceder a esta oportunidad laboral las futuras mujeres-policías tienen que demostrar que son vírgenes por medio de un humillante exámen médico. Naturalmente, nadie les hurga a los hombres en el culo para poder ser policía, solo a las mujeres, faltaría más. De esta manera el sistema patriarcal mata varios pájaros de un tiro:
-Humilla a las mujeres
-Tiene acceso a sus cuerpos, aunque sea por unos momentos
Las viola con impunidad
-Las reduce a un himen
-Le permite discriminar a las mujeres no-vírgenes a favor de los hombres, quienes al final son los que se benefician, como siempre

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Esta práctica abusiva para mi es una:
-Violación en toda regla
-Es una prueba no científica (el himen se puede romper por cualquier otra cosa, vamos que no demuestra nada) y es que:
La virginidad como valor es una construcción patriarcal
-Vaya idiotez, ¿Que coño tiene que ver el ser virgen con hacer bien tu trabajo?

Lo dicho. Cuanto más luchan las mujeres, más lucha el patriarcado por meter sus deditos en nuestra vagina, en nuestras vidas.

Foto, Flickr. (Creative Commons)

Gracias, patriarcado! La prostitución es empoderadora y otras falacias

El patriarcado causa pobreza en las mujeres, lo cual, naturalmente, al final beneficia al mismo patriarcado. Una prueba es lo que está ocurriendo en Corea del Sur, donde actualmente, ancianas de 70 años, empujadas por el hambre, se tienen que prostituir en los parques y calles de la capital. Son mujeres que en su juventud nunca tuvieron que sufrir tal indignidad, muchas de ellas ya abuelas, muchas de ellas en edad de jubilarse. El gobierno ayuda con una pequeña pensión a mujeres que no tienen marido, pero se lava las manos en el caso de aquellas que sí tienen descendencia, así que muchas no tienen más remedio que recurrir a la esclavitud más antigua del mundo para poder comer si su familiares no pueden o no quieren ayudarlas, cosa cada vez más frecuente en una sociedad que cada vez tira menos de los lazos de sangre.

El patriarcado se beneficia enormemente de todo esto. Por un lado hay más mujeres que hombres llegando a avanzadas edades. Por otro lado, la pobreza les afecta bastante más a ellas que a ellos gracias a los roles de género. A todo esto hay que mezclar la mentalidad patriarcal de que los hombres tienen derecho a atención y sexo, sin importar su edad ni su condición económica. El artículo en Slate (inglés) dice que las autoridades piensan que es malo hacer redadas ya que “los ancianos después de todo tienen que dar rienda suelta a sus necesidades sexuales”. O sea, por muy pobres que sean los ancianos, todavía tienen “derecho” a sexo y a que les cuiden, ya que las mujeres están allí para esto, y ellas siempre son más pobres que ellos. La dignidad, las necesidades de las mujeres no importan.

prostitucion-logoAñado una citación traducida del artículo de Slate. Dice una anciana: “Tengo hambre. No necesito respeto, no necesito honor, solo quiero comer tres veces al día”.

Contrasto esta noticia con otra que leí hace unos días. En el Huffington Post había un artículo sobre mujeres que sí se habían dedicado a la prostitución toda su vida y se encontraban en la misma situación que las que menciono al principio de este posting. Hay un grupo de prostitutas ancianas, que viven a las afueras de una base militar estadounidense (Camp Humphreys) y empresas constructoras quieren echarlas de sus hogares. El gobierno coreano las vió en su momento como “una necesidad” para “amenizar” las bases militares y ahora las ignora. Pobres, enfermas y rechazadas por culpa del estigma social (que las condena a ellas y no a los puteros), estas mujeres no tienen ningún apoyo de la sociedad ni del gobierno. No tienen a donde ir, igual que las otras.

Sociedad patriarcal + capitalismo salvaje= prostitución.

Imágen, Blog de Médicos del Mundo Castilla-La Mancha

#Machismomata y remata: Li Yan

#Machismomata y remata: Li Yan

Ha salido a la luz hace unos días que la sentencia de pena de muerte para Lin Yan por matar a su marido mientras intentaba defenderse de sus ataques, ha sido revocada.

El caso de Lin Yan, de 43 años ha adquirido mucha notoriedad en China porque organizaciones extranjeras (Amnesty International, entre otras) y expertxs en asuntos legales han estado luchando para que la corte suprema de ese país deje vivir a esta mujer, una víctima de violencia de género.

Lin Yan había sufrido malos tratos y torturas a manos de su marido durante mucho tiempo, y las autoridades locales no hicieron nada por protegerla. Su marido apagaba sus cigarrillos usando la cara de su esposa como cenicero, llegó a cortarle un dedo y también a dejarla cerrada fuera de su hogar en pleno invierno, y medio vestida.

Tras una paliza, la policía tomó fotografías de las heridas, pero no hizo nada más. En 2010, intentando defenderse, le pegó a su maltratador en la cabeza, lo que causó su muerte. En 2011 Lin Yan fué condenada a pena de muerte, sentencia que ha cambiado la corte suprema china.

Si bien parece que es una buena nueva el no morir por defenderse, la justicia no está hecha del todo, ya que no está claro si Lin Yan ha sido puesta en libertad. Y no se habrá hecho justicia en absoluto mientras no se haga algo respecto a las muchas mujeres que sufren violencia por ser mujeres, en China. Se estima que en ese país, una de cada cuatro mujeres será víctima de violencia de género.

Son empoderadores, los “selfies”?

Un “selfie” es un “autorretrato” hecho con un móvil para mostrar el aspecto de la persona, y el cual será subido a algun medio social, (Facebook, o Tumblr, o algun blog). La palabra viene de “self” o sea, “uno/a mismo/a”, y últimamente, debido a que el acto en sí y el término se han vuelto tan omnipresentes en la sociedad norteamericana (y yo diría en el resto del mundo) el Diccionario Oxford la ha declarado “Palabra del Año” en 2013. De hecho, se habla ya del “fenómeno de los selfies”. En la aplicación para móvil Instagram, es posible admirar cientos de miles autorretratos si se introduce la etiqueta #selfie o #selfies en el buscador, igual que en el medio social Twitter. Un “selfie” no es una foto muy elaborada, si no una muestra de lo que la persona está haciendo en ese momento, un retrato que refleja un instante. En teoría mucha gente posa y saca fotos constantemente, y ciertamente, antes de que los móviles existieran, en otros tiempos, artistas como Rembrandt, Warhol o Kahlo se expresaron a sí mismxs haciendo autorretratos. Fuera de nuestras fronteras hay cada vez más irritación cuando son adolescentes quienes lo hacen, y sobre todo, las chicas. Parte de la razón es que montones de famosos y famosas sacan y postean fotos de si mismxs, así que el gesto se asocia con auto-promoción y se considera el colmo de la arrogancia que las chicas se promocionen a sí mismas, mientras que cuando los chicos lo hacen, se ve perfectamente normal. Este “doble standard” es verdaderamente sexista en sí. Blogs, páginas de organizaciones feministas se han hecho eco del tema y están apareciendo debates y opiniones sobre si el “selfie” empodera a las chicas o si solo se trata de inocente narcisismo sin más consecuencias.

Por un lado, muchas personas piensan que en una sociedad la cual critica el aspecto de las mujeres hasta la saciedad y donde vivimos rodeados de imágenes, fomentadas por los medios y la publicidad, de un ideal de belleza heteropatriarcal, el que mujeres de calle saquen y difundan sus propias fotos es un acto revolucionario, ya que les permite definir por sí mismas lo que la belleza es. Esa visibilidad de mujeres cuyo aspecto no es espectacular, es precisamente lo que empodera. Por otro lado, personas que han sufrido rechazo y marginalización debido a su aspecto consideran un pequeño triunfo, un desafío a la normatividad el sacarse su foto y ponerla por Internet, para que todo el mundo la pueda ver y juzgar.
Por otro, el “atar” la auto-estima de chicas a recibir un “like”, el depender de la opinión de los demás no es nada empoderador, así como tampoco lo es el destacar la apariencia como el único valor importante. El selfie no empodera ni deja de empoderar, es un “síntoma” de que las chicas y mujeres son juzgadas mayoritariamente por su aspecto.

Las multinacionales, aves de rapiña que son en la mayoría, se han apropiado del debate, y ya ha aparecido una campaña de publicidad de la compañía de cosméticos Dove, la cual siguiendo la atención que se mostró hace años con su “Campaña de Belleza Real”, ha lanzado una pequeña película publicitaria. En ella, una fotógrafa profesional pide, en nombre de Dove, que chicas posen con sus madres y saquen autorretratos. Les dice que hacerse un “selfie” es empoderador porque ellas mismas controlan la foto y les anima a mostrar su belleza natural en contraste con la belleza normativa que se ve en todos sitios. En la película se ve como varias mujeres al ver su foto finalmente se dan cuenta de lo guapas que en realidad son, lo cual contribuye a subir su autoestima.
El problema con Dove y su experimento publicitario es que perpetua el hecho de que el valor de las mujeres esté asociado a su aspecto, y de esto no se habla en esta campaña de publicidad. En lugar de ello se sigue insistiendo a las mujeres, igual que hace 10 años, que acepten su cuerpo y su aspecto imperfecto, el cual se puede mejorar gracias precisamente a los productos de Dove. Algunas personas pensarán que la iniciativa de Dove es diferente, pero en realidad, el igualar la belleza con el valor de las mujeres es lo que todas las compañías de cosméticos hacen.

La sociedad patriarcal (en la que Dove participa) juzga y rechaza el aspecto de las mujeres*. La respuesta no debería ser el mostrar por medio de un autorretrato que a pesar de todo somos guapas, si no que deberíamos exigir que nuestro valor como mujeres no vaya ligado a nuestro aspecto, sino al hecho de que somos personas y a las otras cualidades que podamos tener, igual que se hace con los hombres. Eso sí que sería empoderamiento. Mientras tanto, el “selfie” debería verse como lo que es, algo de narcisismo (para chicos y chicas), una forma de auto-expresión y una forma de divertirse.

*El patriarcado es muy retorcido. Primero insulta y denigra a las mujeres por su aspecto (entre otras cosas) y luego las convence de que desnudarse es una forma de empoderamiento. De esta forma, el patriarcado gana dos veces, primero destruye la autoestima de las mujeres, y luego consigue que se desnuden para la mirada masculina. Un ejemplo de esto se puede ver en un reciente proyecto fotográfico el cual ha consistido en el desnudo y pose de 30 mujeres mormonas estadounidenses. La fotógrafa habla de que el proyecto empodera a las mujeres porque a traves de las fotos reivindican su cuerpo como suyo propio y es un reto contra una religión que controla (como todas las religiones) la sexualidad de las mujeres, el cual es un discurso parecido al de Dove. Mientras ciertamente la iniciativa es transgresora teniendo en cuenta que estas mujeres viven bajo un mandato religioso que las considera “pornografía andante” por el hecho de ser mujeres, cuestiono el logro final. No sería más efectivo que estas mujeres abandonaran su religión o por lo menos exigieran más respeto?