Madonna o el Feminismo Neoliberal

Antes de empezar, tengo que afirmar que admiro a Madonna y me gusta gran parte de su música. No se puede concebir el panorama musical de los 80, 90 y lo que tenemos del siglo XXI sin ella. Sus canciones son el fondo musical de quienes crecimos en esas décadas.

Dicho esto, me gustaría hacer un comentario sobre el famoso discurso que hizo hace unos días, cuando la revista Billboard le dio el premio “Mujer del Año” (y bien por Bilboard por poner a una mujer de verdad en tal categoría, en lugar de un hombre o personajes de tebeo, como se ha visto últimamente con otros premios).

Madonna ha hecho un impresionante discurso sobre la discriminación que las mujeres soportamos, usando como ejemplo las numerosas críticas que ella misma ha aguantado a lo largo de su larga carrera. Y sí, estoy de acuerdo en que vivimos en un mundo patriarcal, donde existen diferentes reglas para los hombres que para las mujeres. Muchos de los insultos que ella ha recibido no se los hubieran dicho de haber sido hombre, eso está claro, como es obvio que es debido al sexismo que satura la opinión pública aún hoy en día.

El problema lo tengo cuando afirma que aparentemente está mal que ella “comparta sus fantasías sexuales con el mundo”. Lo que ella llama compartir sus fantasías, yo lo llamo sexualización, o sea, usar imágenes de sexualidad femenina como reclamo (comercial). Madonna no expresa su sexualidad ni sus fantasías, sino que ha cosificado la sexualidad femenina para avanzar su carrera. Y más aún, el usar imágenes de sexualidad provocativas para llamar la atención y convertir esa atención en una marca comercial, o sea, el vender lo “sexy” como empoderador no es transgresor. Lo que tiene de subversivo es que fue la primera en hacerlo, y lo hizo dándole a una industria, muy controlada por hombres, una imagen de la mujer sexualizada que satisface la mirada masculina, que es la que cuenta. Sí, le han llovido los insultos, pero ha ganado mucho dinero con ello, de hecho, cuantas más críticas, más publicidad. Por otro lado, la sexualización como estrategia de marketing ha establecido un estándar que otras cantantes han tenido que seguir para poder llegar a la cima de la industria del espectáculo, y esto, me parece a mí que ha establecido un efecto “desempoderante” para ellas. Hoy en día cualquier cantante que quiera destacar ha de desnudarse lo más posible, ha de mostrarse como un objeto sexual y escandalizar. Los hombres no, claro, solamente las mujeres.

Hoy en día cualquier cantante que quiera destacar ha de desnudarse lo más posible, ha de mostrarse como un objeto sexual y escandalizar. Los hombres no, claro, solamente las mujeres.

Por supuesto que el usar la sexualización como estrategia de marketing ciertamente no fue inventado  por Madonna, ya el sistema patriarcal está obsesionado con controlar el cuerpo de las mujeres y su sexualidad desde siempre. Pero pienso que ella le ha sacado su jugo y se ha beneficiado inmensamente. Si esto es feminismo, es un feminismo de tipo neoliberal, que ha beneficiado a Madonna, pero no a las mujeres como clase oprimida por el sistema patriarcal. Simplemente porque Madonna haya elegido el cosificarse y venderse como un objeto sexual no significa que sea justo que otras cantantes tengan que pasar por el mismo aro.

Una búsqueda por Internet sobre Madonna y el feminismo dice que ella fue buena para el movimiento porque ha expresado su sexualidad libremente. Pero a las mujeres no se nos discrimina por no expresar nuestra sexualidad, se nos discrimina por ser mujeres. Y como comenté antes, los hombres siguen sin tener que expresar su sexualidad para ser ricos y famosos. Madonna ha escandalizado a unos cuantos mojigatos (está excomulgada por la iglesia católica) pero en gran parte se ha forrado siguiéndole el juego al sistema patriarcal. ¿Os acordáis de su “morreo” en el escenario con Britney Spears de hace años? Su beso (que la revista Hola clasificó como “atrevido”) tira del imaginario porno-lésbico que tanto le gusta al patriarcado. Le valió unos cuantos titulares en los medios y bastante más dinero en su cuenta de banco. ¿Fue ese gesto empoderador para la comunidad lésbica? No me consta.

A las mujeres no se nos discrimina por no expresar nuestra sexualidad, se nos discrimina por ser mujeres.

Lo irónico es que Madonna al final ha caído en su propio juego: Para seguir estando en el candelero, tiene que seguir sexualizándose (hace unos días en un evento dijo que daría mamadas a los votantes de Hillary Clinton) y tiene que cuidar su físico de una manera obsesiva para proyectar una imagen de juventud, que ya sabemos lo que les pasa a las mujeres que envejecen, y si hay algo que le da más asco al sistema patriarcal que una mujer “mayor”, es una mujer de cierta edad mostrándose de forma sexual.

Si hay algo que le da más asco al sistema patriarcal que una mujer “mayor”, es una mujer de cierta edad mostrándose de forma sexual.

En el discurso del premio Billboard, también mencionó a una comentarista llamada Camille Paglia. Paglia, quien ha estado obsesionada con la cantante durante años, había dicho en el pasado que la auto-sexualización de Madonna es un atraso para las mujeres, comentario con el que no estoy en desacuerdo. Madonna añadió que si no poder mostrase sexualmente es de feministas buenas, prefiere considerarse una feminista “mala”, así fomentando una división entre las feministas ‘pro-sexo’ (que están a favor del porno y la prostitución) y las feministas “puritanas” anti-sexo. En fin, por lo menos es un avance que Madonna se llame a sí misma feminista, ya que hace años según parece afirmó que ella se consideraba “humanista, no feminista” (curiosamente el feminismo es un termino demasiado radical para la reina de la polémica).

No quiero que mi comentario sobre Madonna se tome de forma equivocada, es sólo que antes de etiquetar o aplaudir a una personalidad como feminista, hace falta pensar de forma crítica sobre las aportaciones que ella o él han hecho al feminismo. Ciertamente Madonna, en los últimos años, ha criticado el sistema patriarcal de una forma más aguda a través de su música y comentarios a la prensa. Por ejemplo, en la letra de su canción “What It Feels Like for a Girl”, dijo que para los niños el parecer ser una niña es degradante, porque creen que ser una niña es degradante. También ha comentado que mientras ha habido avances sociales para la comunidad LGBT, éstos han supuesto un atraso para las mujeres. La doble discriminación que sufre por ser mujer y por su edad es algo que le afecta y ha estado hablando de ello públicamente. Con todo, me parece a mí que Madonna está más dispuesta a criticar el sistema ahora que ya no tiene tanta necesidad de beneficiarse de él. Pero eso no quita que haya construido su carrera a través del “empoderamiento sexy”, que refleja y fomenta a la vez una posición de la mujer como objeto sexual, de sumisión a la mirada masculina.

Su discurso, con todo, fue emocionante.

Personalmente, creo que lo que más me atrae de Madonna es su desparpajo y su ambición para salir adelante y para reinventarse. Su talento y su fuerza creativa son enormes. Su apoyo al colectivo LGBT existía antes de que se convirtiera en una causa de moda. También admiro el control férreo que ha tenido sobre su imagen y su carrera. Mientras otras personalidades famosas han tenido escándalos de drogas, o alcohol, las cuales parecen connotar una pérdida de control sobre su trabajo o vida personal, ella no. Ha habido divorcios y una maternidad sin matrimonio, pero no son eventos tan extraordinarios en la sociedad de hoy en día. De hecho, su vida privada parece bastante tradicional, comparada con la imagen tan rompedora que ha cultivado en su carrera.

Su discurso, con todo, fue emocionante. Tengo que añadir que lo que más me ha gustado ha sido el animar a otras mujeres a que nos apoyemos y nos inspiremos las unas en las otras, su llamada a la sororidad.

Realmente, como ella dice al final, creo que lo más controvertido que ha hecho Madonna es seguir en el candelero después de tanto tiempo. Espero que lo siga estando muchos años más.