Feminismo Sin Fronteras: Japón tiene un problema con las vaginas

Ah, Japón…El país del festival del pene, del futanari (me niego a poner link de eso, mirad vosotrxs lo que es)… el país donde recuerdo haber visto revistas porno en restaurantes mientras esperábamos a que nos dieran sitio (viví allí hace años durante un tiempo). El país que sacó al mercado un vídeo juego que cual simulaba violaciones a una madre y dos hijas, y tan violento que lo tuvieron que censurar en varios países, y el sitio donde se inventó el negocio de las bragas usadas… Pues en fin, ese lugar es,

257614701_271dea9f87_zcomo todo el mundo, patriarcal, y ha acusado a una mujer, llamada Megumi Igarachi de “obscenidad” por usar su vagina como patrón para hacer juguetitos u otros objetos. Iba a poner juguetitos sexuales, pero es que no son ni siquiera eso. Son más bien objetos de la categoría “Kawaii” (monería, algo cuco) que tanto gusta allí. Me parece a mí que esta historia es similar a ese caso de las mujeres censuradas por alimentar con la teta a sus bebés. O sea, todo lo que tenga que ver con el cuerpo femenino tiene que ser en un contexto que le plazca al heterofalopatriarcado. En el momento en que se saca de ese contexto, el patriarcado lo condena. Los cuerpos de mujeres deben servir solamente para calentar a los hombres y satisfacerlos sexualmente, si no, no vale. Esto es así porque el este discurso sigue siendo gestionado por el sistema patriarcal, el cual condena a aquellas mujeres que se empeñan en otras perspectivas. Personalmente, yo no compraría los objetos de Igarachi, pero me parece que censurar a esta artista por inspirarse en su vagina, en un país que con el historial tan misógino en cuanto al sexo que tiene Japón, es un poco heavy-metal.

Por ahora Igarachi se enfrenta a tiempo en la cárcel o multa. La verdad, espero que todo esto se quede en nada y que ella pueda usar toda esta publicidad gratis para “jartarse” de vender juguetitos.

Foto, Flickr (Creative Commons)

En la laica, moderna Europa…

En este continente, en el que se supone que hay democracias, países más o menos laicos, modernos, donde se supone que (comparado con Oriente Medio, Africa por ejemplo) los derechos de las mujeres a disponer de sus cuerpos se respeta, más o menos, ¿no? Irlanda es uno de esos lugares donde, gracias a la iglesia católica (el brazo ejecutor del patriarcado, no olvidemos) los fetos tienen legalmente tantos derechos como el cuerpo femenino que los incuba. Ahora mismo, mientras escribo estas líneas, hay una mujer embarazada de unas 17 semanas, enchufada a una máquina en un hospital que la mantiene viva artificialmente, a pesar de que su familia quiere que la dejen morir. El gobierno irlandés se niega a dejar que la naturaleza siga con su curso porque está embarazada y ya se sabe, es la labor principal de las mujeres el servir como incubadoras. La familia de la mujer está dispuesta a ir a un juicio en el que el gobierno irlandés (para rizar más el rizo patriarcal), va a representar los “intereses” del feto. Las últimas noticias dicen que el equipo médico que la mantiene con vida está mirando sus opciones legales, en caso de negarse a cumplir la ley.

8738044066_c928c34067_zEn Irlanda hay una enmienda, llamada la “Octava Enmienda” (Eighth Amendment) que se hizo a la constitución irlandesa en 1983 y por la cual el aborto es ilegal. En el mismo año hubo un referéndum y por culpa, entre otros factores, de la presión de grupos católicos, se decidió que el feto disfrutaría de todos los derechos como otro ciudadadano irlandés. Por esto ocurren situaciones tan retorcidas como la que describo aquí, o como la que se dió a principios de año, en la que una joven víctima de una violación fué obligada a llevar adelante su embarazo y a dar a luz a pesar de que había expresado su deseo de suicidarse. El bebé está siendo cuidado por entidades del gobierno, y me imagino que lo mismo le ocurrirá al hijo o hija una vez que el embarazo que mencioné a principio de este posting llegue a su final.

Estos casos están causando mucha atención mediática en un país que ve cada vez más que la ley anti-aborto no protege adecuadamente a las mujeres. Y no es solo cuestión de opiniones, según el Daily Mail, 4.000 mujeres irlandesas viajan a Reino Unido cada año para obtener abortos en condiciones seguras y legales. Claramente, algo se tiene que hacer, pero mientras la iglesia misógina católica siga con sus garras opinando y presionando, poco se avanzará.

Foto, Mujer Irlandesa Embarazada, de Flickr.

¿Eres mujer y quieres ser policía? ¡Abrete de piernas!

El patriarcado existe en todo el mundo y a medida que las mujeres luchan por sus derechos y hasta consiguen algunos (gracias, en parte, al feminismo), más lucha el patriarcado por oprimir a las mujeres y recordarles su “lugar”. Un ejemplo de esto lo tenemos en Indonesia, donde una iniciativa está animando a aumentar el número de mujeres policías (sólo 5% es mujer) pero para poder acceder a esta oportunidad laboral las futuras mujeres-policías tienen que demostrar que son vírgenes por medio de un humillante exámen médico. Naturalmente, nadie les hurga a los hombres en el culo para poder ser policía, solo a las mujeres, faltaría más. De esta manera el sistema patriarcal mata varios pájaros de un tiro:
-Humilla a las mujeres
-Tiene acceso a sus cuerpos, aunque sea por unos momentos
Las viola con impunidad
-Las reduce a un himen
-Le permite discriminar a las mujeres no-vírgenes a favor de los hombres, quienes al final son los que se benefician, como siempre

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Esta práctica abusiva para mi es una:
-Violación en toda regla
-Es una prueba no científica (el himen se puede romper por cualquier otra cosa, vamos que no demuestra nada) y es que:
La virginidad como valor es una construcción patriarcal
-Vaya idiotez, ¿Que coño tiene que ver el ser virgen con hacer bien tu trabajo?

Lo dicho. Cuanto más luchan las mujeres, más lucha el patriarcado por meter sus deditos en nuestra vagina, en nuestras vidas.

Foto, Flickr. (Creative Commons)

Las vidas negras importan — Pero solo si eres hombre

#Blacklivesmatter es el hashtag que está rondando por Twitter, mientras miles de personas protestan en varias ciudades de Estados Unidos por los asesinatos recientes de varios jóvenes/ hombres afroamericanos a manos de policías blancos. Los asesinatos han tenido lugar en los últimos meses y han puesto a la sociedad estadounidense, (la cual en teoría es una sociedad igualitaria, sin color, sin clases) en alerta. El racismo no ha muerto. A pesar que ya no se organizan linchamientos de hombres negros, y que muchas familias afroamericanas están disfrutando de una prosperidad que sus antepasados/as esclavos jamás se podrían haber imaginado (Michelle Obama, la primera dama, es descendiente de esclavxs) y de que se supone que Estados Unidos vive en una sociedad post-racial, el racismo sigue ahí, y sino que se lo pregunten a las familias de estás víctimas de violencia policial. Dicho esto, veo a tantas mujeres participando activamente en estas protestas, y me digo que es normal, ya que estos actos brutales ocurrieron en sus comunidades. Luchan por su derecho a disfrutar de una vida con paz y dignidad, y luchan por sus hermanos, maridos, hijos, novios… Hasta ahí muy bien. Solo que la policía no BLM-text-logo1-1024x116solo carga contra hombres y niños, sino que también lo hace contra mujeres y niñas y no se protesta, no se sale a la calle, no se habla de violencia racista y sexista. Este artículo de http://www.blackwomensblueprint.org/ (en inglés) explica que 22% de mujeres negras o de mezcla de razas sufren más casos de violaciones que las mujeres blancas, (y los medios ni las nombran) y que los casos de violencia de tipo sexual denunciados o no, son muchos más altos en la comunidad afroamericana y que en general hay muy poca información sobre la violencia que sufren las mujeres negras y esto está hecho adrede, para condenarlas a la invisibilización. La situación tiene una carga social especial, ya que hasta hace no tan poco tiempo se consideraba que una mujer negra, al ser esclava (y propiedad de un dueño blanco) no podía ser violada, ya que un hombre en realidad no podía violar su propiedad.

Los medios no cubren noticias relacionadas con la violencia policial sobre las mujeres porque todo lo relacionado con las mujeres y su opresión no interesa, y si son mujeres negras, menos todavía. Me parece muy justo que hayan tantas personas en las ciudades estadounidenses protestando la brutalidad recibida a manos de quienes se suponen que les tienen que proteger, pero no nos engañemos, cuando se habla de opresión se refieren a aquella sufrida por los hombres solamente. O sea, que las vidas de las personas negras importan, pero solo si eres hombre. Las mujeres han apoyado y siguen apoyando activamente causas de opresión hacia los hombres, me pregunto cuando van los hombres a marchar y protestar en la calle por la violencia que sufrimos nosotras.

http://actualidad.rt.com/actualidad/160240-manifestantes-marcha-homicidios-policiales-washington

Foto: http://blacklivesmatter.com/ 

Hoy se cumplen 25 años de femicidio en masa en Canadá

El 6 de diciembre de 1989, un asesino misógino de 25 años llamado Marc Lepine mató a 14 mujeres en la Escuela Politécnica de Montreal, Canadá. Armado con rifle y cuchillo de caza se dirigió a ese instituto, y tras separar a los hombres de las mujeres, mató a seis de ellas, y siguió caminando por otras zonas del lugar matando a mujeres hasta que al final se suicidó. Durante la matanza dijo que odiaba a las feministas, y dejó una nota echando la culpa a las mujeres de todos sus problemas y también una lista de otras mujeres a las que quería asesinar. 

sistersAcabo de ver un documental hecho en Quebec sobre la masacre. Se habla de su infancia desgraciada, de su padre abusivo, que lo mucho que sufría por el racismo (el padre era de Argelia) bla, bla, bla, re-bla. Ciertamente resulta curioso que un hombre que había sufrido tanto por culpa de su padre y que había sido testigo del sufrimiento de su madre lo pagara con las mujeres, pero no tan curioso si tenemos en cuenta que vivimos en un sistema patriarcal. Es por esto por lo que es importante mirar este acontecimiento tan traumático en la memoria colectiva canadiense, con ojos feministas. En el momento en que Lepine cometió la masacre, las mujeres de ese país se estaban alejando de los roles femeninos, estaban ocupando trabajos anteriormente reservados solamente a los hombres. Y eso irritaba a este asesino, el cual pensaba que el tener colgajo entre las piernas le daba más derecho que a las mujeres a estudiar y trabajar. De hecho, la facultad donde pensaba estudiar, le había rechazado al tener cuotas y posiciones reservadas a mujeres. Y en lugar de, no sé, probar en una facultad distinta, o ponerse a currar o de voluntario en alguna ONG, a este machista cabrón no se le ocurrió otra cosa que hacer pagar a mujeres inocentes quienes según el, estaban robándole su derecho de estudiar, o sea, sus privilegios. Un párrafo de su nota:

“Ellas quieren retener las ventajas de ser mujer … mientras tratan de arrebatar aquellas de los hombres… Son muy oportunistas ya que descuidan el provecho del conocimiento acumulado por el hombre a través de los años. Siempre tratan de subrepresentarlos cada vez que pueden.”

Si esto no es un ejemplo de un machista queriendo reservar sus privilegios de hombre, no sé que es, la verdad. Es por esto que en realidad esta masacre no fué un asesinato en masa como otro cualquiera, sino un femicidio. Mientras en Canadá, tras esta matanza se empezó a controlar el acceso a las armas, en EEUU no, y eso, unido a que también allí el patriarcado está vivito y coleando y que hay una cultura violenta, siguen hasta nuestros días existiendo matanzas en serie muy a menudo, las cuales necesitan ser examinadas desde la perspectiva feminista también.
Afortunadamente, en Canadá cada año por estas fechas se sigue honrando la memoria de estas mujeres las cuales fueron asesinadas solamente por serlo.

Imágen, de este blog.